En esta columna quiero referirme a los potenciales riesgos que conllevan los decretos supremos 5503 y 5515 y otras políticas para la economía y la estabilidad política y social.
El DS 5503 tiene cuatro partes que conviene destacar: el alza del precio de los carburantes, la promoción de las inversiones, disposiciones tributarias y políticas de apoyo a los grupos vulnerables.
Hubiera sido conveniente que el Decreto 5503 establezca que YPFB, como principal intermediario, sea el responsable de fijar nuevos precios. El Decreto impide que YPFB adopte una política comercial acorde con el comportamiento de los mercados internacionales; castiga o protege al único proveedor con el efecto colateral de hacer dificultoso que haya nuevos oferentes.
Luego, es poco probable que se dé la participación privada, que sería bienvenida para aligerar la carga de importar hidrocarburos, que actualmente recae en el Estado. Empero, este problema puede ser resuelto a través de un nuevo decreto.
Los artículos sobre la promoción de las inversiones han sido observados por algunos juristas. Sin querer entrar en ese debate, se puede temer que se haya generado una situación de incertidumbre jurídica que haga escapar a los inversionistas serios dispuestos a invertir millones de dólares, especialmente, en el sector de hidrocarburos.
Los que se acogerán a estos beneficios serán los que ya están aquí, en el rubro de la minería, especialmente en la explotación de oro, a través de convenios con las mal llamadas cooperativas. Luego, se corre el riesgo de no recibir las inversiones que se desearía y de ampliar la explotación minera con poco aporte al Estado.
La política tributaria es resorte del Poder Legislativo. El Decreto 5503 pone a los operadores y a las autoridades en un serio riesgo jurídico y administrativo, pues al obedecerlo estarían vulnerando las leyes, pudiendo ser pasibles de castigos futuros. Si no lo obedecen perderán sus puestos de trabajo. Por otra parte, los posibles beneficiarios pensarán dos veces antes de acogerse a ellos. Pero como todos los problemas tienen arreglo, en este caso la aprobación en el Parlamento, como manda la ley, es la solución.
Pero el problema no se arreglará en materia de ingresos fiscales. El Estado requiere aumentar sus ingresos y la forma más idónea para hacerlo es a través de impuestos y aranceles. La propuesta de disminuirlos no es adecuada en época de crisis porque contribuye a aumentar el déficit fiscal.
La única parte del DS 5503 que no representa riesgos económicos ni políticos es la referida al apoyo a los grupos vulnerables. Empero, es una política bastante tímida que se verá en los próximos meses si es suficiente para proteger a los grupos vulnerables de la inflación.
Víctor paz Estenssoro, el Presidente más destacado en la historia de Bolivia y tío del actual Presidente, casi nunca viajaba cuando estaba en funciones. Una excepción a esta conducta fue su encuentro con el presidente John Kennedy, en octubre 1963. Actualmente, el DS 5515, que ha levantado una fuerte controversia, habilita a Rodrigo Paz a gobernar a distancia usando el Internet y anula las prerrogativas constitucionales del Vicepresidente. No es una buena ocurrencia.
El Presidente debería viajar sólo en casos importantes, como lo hacía su tío. Su presencia en el Foro de Davos no tiene relevancia alguna. Si declara ya no ir, evitará el desgaste político e institucional que le acarrea el DS 5515.
Finalmente, cabe sugerir ser muy cauteloso en materia internacional, como corresponde a un país pequeño que no debe estar ni muy cerca ni muy lejos de las grandes potencias, y que debe cuidar su imagen frente al mundo.
La mayor parte de los países rechazan el genocidio en Palestina. Nosotros no debemos aparecer como amigos de los que lo provocan, porque corremos el riesgo de quedar aislados en el mundo.
La reciente invasión de EEUU a Venezuela nos pone en una situación delicada, pues no deberíamos avalarla rompiendo la tradición de solidaridad entre países hermanos, aceptando la injerencia de países extranjeros en América Latina y apareciendo como un país paria.
Rolando Morales es doctor en Economía.