La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) considera que el porcentaje de aumento al salario mínimo que estableció el gobierno pone en riesgo a muchos emprendedores; por esa razón emitió un comunicado pidiendo una reunión con el Ministro de Trabajo para trabajar un reglamento de los artículos 21 y 23 del DS 5516.En el artículo 21 se señala que se reconoce y garantiza la negociación del salario entre empleadores y trabajadores de manera individual o colectiva, respetando los límites y garantía establecidas en nuestras leyes. También señala que el salario mínimo es el piso inderogable de remuneración y no podrá ser disminuido bajo ninguna modalidad contractual. Además, se señala que se basa en el tripartismo, el dialogo social y la negociación colectiva, de acuerdo a lo que señala la OIT, garantizando la participación equilibrada del Estado, empleadores y los trabajadores en la definición de las políticas salariales. De esta manera el Ministerio de Trabajo ejercerá funciones de supervisión y control posterior, asegurando que la negociación salarial no sea utilizada para encubrir prácticas de precarización laboral, simulación contractual o evasión de obligaciones sociales.El artículo 22 tiene que ver con las prácticas estatales en la remuneración.Es interesante la postura del empresariado toda vez que se puede poner en práctica el Convenio número 131 que obliga a los Estados miembros –Bolivia lo es– a establecer el salario mínimo mediante un sistema de consulta que incluye consultas con empleadores y trabajadores.En el pasado masista el gobierno realizaba la “consulta” únicamente con la Central Obrera Boliviana (COB) y no con los empresarios. Es más, en una oportunidad la COB protestó porque en la reunión para fijar los salarios estaban los empleadores. El resultado fue que esa reunión se realizó solo con la delegación laboral. Era una curiosa manera de interpretar el tripartismo, negociar entre dos para que el ausente pague el salario. También se podía decir que se ponían de acuerdo entre dos para meter la mano en el bolsillo del empleador.La no observancia del tripartismo hizo que el salario mínimo creciera desmesuradamente y sin guardar ninguna relación con la productividad ni la inflación. De esta manera encontramos que el salario mínimo en año 2010 era de Bs 1.404 y el 2012 se incrementó en un 22 %, dado que se fijó en Bs 1.755.El año 2025, el salario mínimo se fijó en Bs 2.500 (aproximadamente $us 362. Esto significa que el salario mínimo nacional en Bolivia aumentó aproximadamente un 95 % entre 2010 y 2025.En dólares, el salario mínimo de algunos países de América Latina es: Argentina: $us 313, Brasil 280, Chile 510, Colombia 348. Todos estos países tienen una productividad muy por encima de la boliviana.El gobierno actual tiene que diferenciarse de los gobiernos azules convocando a ambos sectores, no solo empresarios (eso interpretado como una venganza), y discutir todas las aristas que envuelven la política salarial. Es más, considero que ahora debería fijarse la política salarial que regirá todo el gobierno de Rodrigo Paz. El tripartismo de la OIT es ante todo una responsabilidad compartida entre Estado, empleadores y trabajadores y no solo se debe interpretar para incidir en el incremento salarial. De esta manera las negociaciones salariales deben viabilizar la creación de empleos decentes y comenzar a revertir la tendencia a la precarización laboral. Menuda tarea que tiene el Estado, pero también los empresarios y los sindicatos.Para encarar esta tarea no se requiere de asesores técnicos, sino de una vocación política del Estado que debe convocar a los sectores asalariados. Los datos están a la vista y los objetivos que se deben buscar también están visualizados. Entonces, es una verdadera oportunidad de trabajar conjuntamente en la dignificación del trabajador. Rodolfo Eróstegui es experto en temas laborales.Para encarar esta tarea no se requiere de asesores técnicos, sino de una vocación política del Estado que debe convocar a los sectores asalariados.