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Columna de columnas | 09/03/2026

¿Quo vadis mundo?

César Rojas Ríos
César Rojas Ríos
¿El fin de los sueños es el principio de las pesadillas? Hoy no lo sabemos a ciencia cierta. Después de la Segunda Guerra Mundial y hasta antes de la llegada de Donald Trump al poder, parecía que un orden basado en normas internacionales y un multilateralismo competitivo atenuado podía configurar un tablero geopolítico de certezas. 

Este sueño se viene desvaneciendo a pasos agigantados. Hoy parecemos instalarnos en lo que los internacionalistas denominan como la “decadencia competitiva”; es decir, que la debilidad de los polos de poder, como Estados Unidos, Europa, China, Rusia e India, donde ninguno tiene el poder para reformatear el mundo a su gusto y semejanza, abren el mapa ampliado de una multipolaridad de enfrentamientos y tensiones (Rusia/Ucrania, Israel/Palestina, Estados Unidos/Irán). Incierto a la vez que vertiginoso.

¿Quién le gustaría que tome el control en Irán? –pregunta que le hicieron a Trump en su comparecencia en la Casa Blanca.“La mayoría de las personas que teníamos en mente están muertas. Ahora tenemos otro grupo y según los informes, también podrían estar muertos. Así que se avecina una tercera ola. Pronto no conoceremos a nadie”.

¿Cuál sería el peor escenario?

“Que lograra el poder alguien tan malo como el anterior”.

Entonces, ¿para qué la guerra? ¿Para restituir el statu quo ex ante? Irán no se aplacó con el ataque de Estados Unidos como lo hizo Venezuela, más bien está lleno de ira y el conflicto está reverberando más allá del epicentro de la guerra. ¿Trump ha destapado un avispero que le será difícil de controlar? Por el momento, intensificará sus ataques militares. El objetivo es ganar la guerra, pero ¿qué significa ganar, si el que suceda al asesinado Alí Jameneí (1989-2006), líder supremo de Irán, puede ser su émulo? 

El mundo no luce bien en este retorno al ADN político imperial, donde el destino de las naciones se decide “a hierro y sangre” (Bismarck), donde la espada sigue siendo “el eje del mundo” (de Gaulle) y la jungla hobbesiana reverdece. Un mundo así es más inestable y más peligroso. ¿Estamos ante un despertar perturbador y paranoico? 

César Rojas es conflictólogo.


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