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Guata regua (caminante) | 23/03/2026

El día después

Hernán Cabrera
Hernán Cabrera
​Hay ganadores y perdedores. Es la democracia. Y se deben respetar los resultados. Pues bien, un nuevo escenario político se perfila en el país, ahora sin la presencia, aunque sí influencia, del Movimiento al Socialismo, que si bien no ha participado con sus propias siglas, ha estado presente cual fantasma a lo largo y ancho del país.

​El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, dijo que trabajará con los que salgan elegidos de las urnas, sean o no sus aliados o los que se lanzaron con su agrupación política, Patria.

Es una señal democrática muy importante, ya que durante más de 20 años, los municipios y gobernaciones que no eran del MAS o sus aliados fueron postergados o les hicieron una guerra de baja intensidad. Mientras que los gobiernos municipales cuyos alcaldes eran azules recibieron créditos, obras y financiamientos.

​Precisamente, durante la campaña electoral se escuchó bastante a varios candidatos precisar esta situación, como lo reveló el alcalde de Minero, Salvador Torrejón: “No hemos recibido un solo ladrillo del MAS durante el gobierno de Luis Arce”. Situación similar vivieron otros municipios.

​Pero con lo afirmado por el presidente Paz es la democracia la que se fortalece y es obligación del gobierno trabajar con todos los alcaldes y gobernadores, sin privilegios ni exclusiones. Pasemos la página al día después.

​Después del 22 de marzo, la cita por la democracia, sin duda, los alcaldes, concejales, asambleístas y gobernadores que hayan sido electos no pueden perder el tiempo en nada que no sea empaparse y prepararse a full para afrontar las responsabilidades de sus altos cargos electivos. 

Pero hacerlo con responsabilidad, humildad, capacidad y liderazgo, porque cada municipio y cada gobernación atraviesa serios problemas de gestión, falta de recursos económicos, problemas sociales de alto vuelo, denuncias de varios hechos de corrupción, ausencia de liderazgo de las autoridades y un rosario de situaciones delicadas que no son imposibles de resolver.

​"De entre el millón de cosas por hacer, me parece que es esencial profundizar la autonomía en un sentido práctico”, señala el analista Ernesto Machicao con relación a los grandes retos que deben enfrentar los nuevos gobernadores, porque ya no pueden seguir mamando de las tetas del Estado; además de tener atribuciones propias para una gestión abierta, transparente y responsable.

​Agrega que en el caso de las alcaldías, poniendo como ejemplo la circulación peatonal y vehicular: “La alcaldía tiene como atribución la creación de todas las calles, avenidas y plazas de su autonomía. También es su atribución el mantenimiento, el arreglo y todo lo referido a estas. Es decir, la alcaldía es dueña y señora de las vías que corresponden a su autonomía".

​En cambio, en el sector salud, por ejemplo, la autonomía departamental no es realmente autónoma. La mayoría de los ítems de los médicos son del gobierno central, lo cual genera graves problemas de administración (contratación oportuna de médicos y enfermeras, pago oportuno de salarios). 

Por eso los eternos paros en el sector y el maltrato consiguiente a los enfermos. Esto debe terminar ¡ya! No se debe jugar con la salud del pueblo. 

La salud debe ser administrada dentro de la autonomía departamental. La solución de este problema requiere de una visión clara de lo que significa ser autónomo. No puedo considerarme autónomo si las contrataciones dependen de otro”, precisa Machicao.

​Es un problema de tantos otros que están presentes y, rumbo al proceso de transición, los alcaldes, concejales, asambleístas y gobernadores electos no pueden perder un solo minuto enfrascados en prolongar la campaña electoral y alzando las voces del fraude; sino concentrarse en estudiar los problemas y buscar las soluciones más adecuadas.

​Por fin acabaron las elecciones, ya no estaremos en campaña electoral, que deberá esperar hasta el 2030 y 2031, cinco años en los cuales las autoridades electas están para gobernar, hacer gestión y cumplir con sus promesas electorales; aunque algunas de ellas hayan sido fantasiosas o espectaculares.

​En teoría se vienen cinco años de gestión, de obras, de acciones coordinadas con el gobierno central; de lucha contra la corrupción, de liderazgo institucional y de construir una mejor sociedad, que sí es posible hacerlo.

Hernán Cabrera es periodista.

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