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22/06/2024
Filia Dei

Árboles urbanos NO invasivos

Cecilia González Paredes
Cecilia González Paredes

Hace poco llamó mi atención los plantines de árboles que se han puesto para el que será el nuevo hospital de cuarto nivel Instituto Gastroenterológico de La Paz.

El edificio se levantó en una zona que parece inverosímil para un hospital, en un angosto terreno en la avenida Zavaleta de La Paz y que además, habrá que estar al pendiente porque estuvo escasamente protegida por eucaliptos, que no se caracterizan por ser los más adecuados para dar firmeza al terreno.

La obsesión que existe por utilizar especies invasoras para campañas de reforestación y en este caso como elemento paisajístico para el nuevo hospital, es un problema recurrente. En efecto, una cortina de árboles es necesaria, para amortiguar el ruido ocasionado por el tráfico de automóviles que tiene esa avenida, además de limpiar un poco el aire. Sin embargo, no logro comprender que ingenieros civiles, arquitectos y empresas de construcción sigan considerando sólo especies invasivas para esta función.

Una serie de cipreses ya ocupan su posición en la parte delantera de este nuevo recinto. En Bolivia no es recomendable reforestar con especies como eucalipto o ciprés por varias razones: no son nativas; son especies invasoras; afectan la biodiversidad y no son adecuadas para el tipo de suelo que tenemos en la región.

Los eucaliptos y otras especies invasoras compiten con la vegetación autóctona y alteran el equilibrio ecológico local. Es preferible utilizar especies nativas que se adapten mejor a las condiciones locales y no causen daño a la biodiversidad. Las especies invasoras pueden alterar el equilibrio ecológico y reducir la biodiversidad local. ¿Cuántas veces ha visto colibríes allí donde sólo hay cipreses?

Es importante elegir especies que se adapten a los suelos locales y no requieran condiciones específicas que no estén disponibles. Una campaña del programa mi árbol de hace varios años dejó eucaliptos en una zona urbana, donde los habitantes tuvieron que competir por el agua. O se regaba los plantines o ellos accedían al agua del pozo. ¡Vaya dilema!

En Bolivia, las especies nativas más recomendadas para la reforestación dependen de las condiciones locales, como clima, suelo y objetivos del proyecto. A continuación mencionaré algunas especies nativas que pueden ser adecuadas para la reforestación.

“Polylepis rugulosa” (queñua), especie común en la región andina y conocida por su capacidad para resistir condiciones extremas de sequía y frío. Es una excelente opción para reforestar en zonas de alta montaña y en áreas con suelos áridos. “Buddleja sp.” (kiswara), es originaria de la región andina y es utilizada como barreras vivas para reducir la degradación de suelos y mejorar las condiciones de vida en la zona altoandina.

“Tecoma sambucifolia” (huaranhuay), es originaria de la región andina y es utilizada en la forestación urbana en ciudades de zonas áridas. Es una especie adaptable y resistente a condiciones extremas. “Jacaranda mimosifolia” (jacarandá), nativa de la región andina y es conocida por su belleza y capacidad para resistir condiciones de baja precipitación. Es una buena opción para reforestar en áreas con suelos áridos. “Acacia macracantha” (huarango), es conocida por su capacidad para resistir condiciones de sequía y frío. Es una excelente opción para reforestar en zonas de alta montaña y en áreas con suelos áridos.

Las especies nativas de Bolivia juegan un papel crucial en la lucha contra la desertificación en el país. La queñua y el huarango son conocidas por su capacidad para proteger los suelos de la erosión eólica e hídrica, evitando así la desertificación. Estas especies forman barreras naturales que retienen el suelo y la humedad. Otras tienen la capacidad de fijar nitrógeno en el suelo y mejoran su fertilidad. Esto ayuda a revertir los procesos de degradación del suelo.

Al mantener los ecosistemas, las especies nativas preservan la biodiversidad local, que es fundamental para el equilibrio y la resiliencia de los sistemas frágiles como los de las zonas áridas y semiáridas. De ahí que es un gusto ver tantas aves, allá donde hay árboles y arbustos nativos.

Pero la incógnita perdura. ¿Por qué en las ciudades bolivianas no se da mayor importancia a este tipo de especies para la decoración en jardineras y en aceras urbanas? Sí, llevarlos a plantines no siempre es sencillo, pero para eso tenemos varias universidades que podrían apoyar y trabajar con proyectos de viveros. El problema es que nunca hay coordinación y al parecer, tampoco la intención de mejorar.




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