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Sostenibilidad| 14/07/2021

Reactivar a las PYME para afrontar la crisis

Reactivar a las PYME para afrontar la crisis

Visión sostenible |26|07|21|


Debido a la crisis económica causada por la pandemia, 317 industrias del país cerraron en 2020, según datos de la Cámara Nacional de Industrias (CNI). El empresariado busca paliar estas cifras adversas y fortalecer la sostenibilidad financiera de las Pequeñas y Medianas Empresas (PYME) y mejorar la salud financiera de la sociedad con empoderamiento económico.

Las PYME son unidades que tienen, por lo general, menos de 250 empleados. En muchos países, más del 90% de todas sus empresas pueden considerarse PYME. Estas le dan vida a las economías de América Latina y el Caribe, pues representan el 99,5% de todas las empresas de la región y 60% de la población ocupada, y son responsables por el 25% del producto interno bruto (PIB) regional, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD).

Todos conocen a alguien que es propietario de una de estas empresas. Muchas veces, la relación con ellas se basa en la confianza y la cercanía física, lo que las hace la solución más asequible para satisfacer las necesidades de consumo. En todos los países, no sólo crean empleo, sino que actúan también como motores del crecimiento económico. En Bolivia, las PYME representan el 79% de la base de la economía y generan aproximadamente un 40% de los empleos nacionales, según la Confederación de la Micro y Pequeña Empresa.

Las PYME son esenciales para el futuro del trabajo, no sólo desde la óptica de la creación de empleo y el crecimiento económico, sino también como motores de la innovación y la competencia en los mercados, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Dicho esto, las grandes empresas tienen más capacidad para invertir en formación y equipamiento, pagar salarios más altos y ofrecer mejores condiciones de trabajo, con lo que superan así a las PYME en términos de productividad y calidad del empleo.

Pero, a pesar de su importancia económica y social, a las pymes les resulta difícil acceder a financiamiento; aunque, si algo positivo ha surgido con la pandemia, cada vez se avizora mayor interés del sector financiero de la región hacia las PYME.

En Bolivia la visión de respaldar a las PYME también se da a través de alianzas estratégicas. Hace unas semanas, el presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Demetrio Soruco, y la representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Luciana Mermet, firmaron un acuerdo para encarar la recesión financiera y cumplir con los desafíos económicos de los ODS de la agenda 2030.

El IBCE, que aglutina a la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Cámara Forestal de Bolivia (CFB), Cámara de Exportadores de Santa Cruz (CADEX) y la Cámara Regional de Despachantes de Aduana de La Paz, por citar algunos, se propuso realizar contribuciones que promuevan una mayor inversión productiva en el corto plazo.

Con un horizonte inseguro sobre la evolución de la pandemia y sus impactos, es difícil predecir cuántas pymes sobrevivirán al embate del Covid-19. Lo que sí se sabe, y más aún hoy, es que impulsar políticas públicas y mecanismos para ayudar a estas empresas a mejorar su situación financiera para mantenerse en el mercado y crecer en el corto y mediano plazo es esencial para salvar la economía de todos.