Tras inspecciones técnicas, el municipio identificó 14 puntos críticos en los ríos Choqueyapu, Irpavi y Orkojahuira y advirtió que la alteración de los cauces podría provocar desastres durante la temporada de lluvias.
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El alcalde de La Paz, Iván Arias, alertó sobre un riesgo creciente para la seguridad de la ciudad tras una inspección técnica de tres días a las siete represas estratégicas y a las principales cuencas hidrográficas urbanas: Choqueyapu, Orkojahuira e Irpavi. La autoridad advirtió que la minería ilegal y la extracción no controlada de áridos están modificando los cauces naturales de los ríos, lo que podría provocar emergencias graves en caso de crecidas o rebalses.
De acuerdo con el informe municipal, se identificó al menos 14 puntos críticos con actividades irregulares que alteran el flujo de las aguas. Cinco de estos se encuentran en el río Choqueyapu, otros cinco en el Irpavi y cuatro en el Orkojahuira, donde se evidenció la formación de barreras artificiales producto de la remoción de material del lecho fluvial.
Arias explicó que estas intervenciones generan embalses improvisados que, ante el aumento del caudal por lluvias intensas o el rebalse de represas, pueden colapsar repentinamente y liberar grandes volúmenes de agua con alto poder destructivo, afectando zonas pobladas e infraestructura urbana.
Si bien el alcalde aseguró que el abastecimiento de agua potable para la población está garantizado, remarcó que la principal preocupación es la integridad física de la ciudad y la seguridad de los vecinos que habitan en áreas bajas y cercanas a los ríos. La autoridad aclaró que la alcaldía no tiene atribuciones legales para intervenir directamente en concesiones mineras, aunque señaló que estas actividades han sido denunciadas desde septiembre del año pasado sin que, hasta el momento, se haya asumido acciones concretas por parte de las instancias competentes.
En ese marco, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz exhortó a la gobernación paceña y a la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) a realizar controles inmediatos y adoptar medidas urgentes para frenar estas prácticas, advirtiendo que la falta de intervención incrementa el riesgo de desastres naturales.
Mientras se aguarda una respuesta de las entidades departamentales y nacionales, el municipio anunció que continuará con el monitoreo permanente de las represas, las cuales podrían alcanzar niveles máximos en las próximas semanas debido a la temporada de lluvias.
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