El sector está preocupado porque autoridades no los toman en cuenta para definir las políticas del rubro.
Brújula Digital|12|01|26|
La industria farmacéutica nacional expresó una inquietud: teme que recientes decisiones del gobierno nacional les sean altamente perjudiciales.
Javier Lupo, presidente de la Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol), lamentó que el Ministerio de Salud no haya contado con ellos en las mesas de trabajo que lleva adelante con otras áreas del sector salud. La preocupación gira sobre todo en torno a la decisión de fijar el arancel cero para la importación de fármacos, reactivos y material médico.
“Nos llama profundamente la atención que se pretendan aprobar disposiciones relacionadas directamente al sector medicamentos sin previo consenso de la industria farmacéutica boliviana, dejando de lado que resulta transcendental considerar que los esfuerzos de nuestro sector productivo, la sostenibilidad de la producción local de medicamentos y sus efectos en el mantenimiento del acceso requieren políticas públicas que preserven el equilibrio entre la disponibilidad, calidad y la viabilidad económica. Se debe evitar medidas que generen efectos no deseados como el desabastecimiento, la reducción de la oferta o el desincentivo a la producción”, dijo Lupo.
Según una nota de prensa de Cifabol, la aplicación de un arancel cero a medicamentos y dispositivos importados puede agravar la desigualdad competitiva que ya enfrenta la industria nacional, que compite con más de 900 empresas importadoras.
Lupo remarcó que la industria farmacéutica boliviana tiene dudas razonables sobre si el gobierno nacional ha diseñado otras medidas que promuevan y fortalezcan la producción local de medicamentos, o si la política pública se limitará únicamente a alentar la importación, debilitando a los fabricantes nacionales.
BD/MZS