Una cuadrilla trabajó durante la noche y la madrugada para desmontar y trasladar las partes de la aeronave Hércules. El área permaneció bajo resguardo mientras continuaban las labores de identificación.
Brújula Digital|01|03|26|
Entre la noche del sábado y las primeras horas de este domingo, un amplio operativo se desplegó para retirar los restos del avión militar que se accidentó en la ciudad de El Alto, en una tragedia que dejó 22 personas fallecidas y más de 40 heridas.
Las laborares estuvieron a cargo de personal de la Fuerza Armadas que utilizó maquinaria pesada para fragmentar y mover la estructura de la aeronave que permanecía sobre una vía altamente transitada de la urbe alteña. Las piezas fueron trasladadas en vehículos de alto tonelaje hacia un depósito militar para continuar con las investigaciones técnicas.
Durante el operativo, efectivos militares acordonaron el área para restringir el paso de civiles, mientras bomberos y policías proseguían con el levantamiento de restos y otras diligencias vinculadas a diferentes áreas de la investigación.
En medio del impacto que generó el siniestro, algunas personas que encontraron restos humanos decidieron darles sepultura simbólica en el mismo lugar del hecho y encendieron velas en señal de respeto. Sin embargo, la tarde de este domingo, tras el repliegue de parte del contingente militar, un grupo de gente ingresó al área donde ocurrió el accidente con la intención de buscar billetes entre los escombros.
De acuerdo con imágenes de algunos medios y de redes sociales, algunas de estas personas encontraron fragmentos de billetes que habrían sido quemados la noche del viernes.
El accidente ocurrió la tarde del viernes, cuando un avión Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana se deslizó al aterrizar, salió de pista y, en su recorrido, impactó varios vehículos que circulaban por la zona.
BD/KD/MZS