La aclaración surge luego de que asociaciones de periodistas hicieran público un pronunciamiento en el que señalaron que el trabajador de la comunicación fue secuestrado en la madrugada del 12 de febrero, después de cubrir un acto proselitista en la zona de El Alto.
Brújula Digital|17|02|26|
El comunicador independiente que denunció haber sido víctima de una agresión dentro de un taxi en la ciudad de La Paz no sufrió el corte de lengua con un objeto punzocortante, como se informó en un inicio. De acuerdo con el certificado médico forense, la lesión fue consecuencia del impacto de sus propias piezas dentales tras recibir golpes en el mentón.
La aclaración surge luego de que asociaciones de periodistas hicieran público un pronunciamiento en el que señalaron que el trabajador de la comunicación fue secuestrado en la madrugada del 12 de febrero, después de cubrir un acto proselitista en la zona de El Alto.
Según esa primera versión, tras ser golpeado y reducido, los agresores le habrían cortado la lengua con un objeto punzocortante. Sin embargo, la agencia ANF obtuvo el certificado médico forense que desmiente esa versión.
El hecho se investiga ahora como un acto de delincuencia común, no como una agresión a las libertades de expresión y prensa.
ANF recuerda que el propio afectado presentó una denuncia verbal el 14 de febrero ante la Fiscalía. En su declaración, se identificó como artista y explicó que el hecho ocurrió cuando abordó un taxi para dirigirse a su domicilio, luego de haber consumido bebidas alcohólicas en un evento político. Según su relato, dentro del vehículo uno de los ocupantes le sujetó el brazo, lo asfixió y le hizo perder el conocimiento.
Posteriormente, fue abandonado en un terreno de El Alto. Al recuperar la conciencia, advirtió que le habían sustraído su teléfono celular, una tablet de color negro, una cámara, un micrófono inalámbrico y 1.800 bolivianos en efectivo.
No se conoce cómo es que el gremio de periodistas de El Alto concluyó que al periodista se le había cortado la lengua ni por qué otras asociaicones del país se hicieron eco de esa errada versión.
El informe emitido por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) establece que la víctima presentaba derrame de sangre en la parte blanca de ambos ojos, heridas suturadas en el rostro y una lesión superficial, también suturada, en la lengua. Esta última, precisa el documento, se produjo cuando debido al golpe recibido la quijada del comunicador chocó contra su lengua.
El caso generó preocupación del periodismo y de la política bolivianas. Varios legisladores se pronunciaron al respecto, lo mismo que el ministro de Gobierno, Antonio Oviedo.
BD/RPU