Senasag enfrenta dos escándalos ligados al crimen: la exportación de droga camuflada en madera detectada en Chile, que derivó en allanamientos en Santa Cruz, y el asesinato de su exjefe en Tarija, Mauricio Aramayo, que destapó una presunta red criminal interna.
Brújula Digital|05|02|26|
El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) quedó envuelto en dos graves polémicas vinculadas al crimen organizado: por un lado está involucrada en la exportación de droga camuflada en un cargamento de madera con destino a Chile y España; y, por otro, el asesinato de su exresponsable en Tarija, Mauricio Aramayo.
La Policía y el Ministerio Público allanaron las oficinas del Senasag en Santa Cruz como parte de una investigación por narcotráfico relacionada con un cargamento de madera contaminado con droga que fue detectado en el puerto de Arica, en Chile.
El fiscal coordinador de Sustancias Controladas, Julio Porras, informó que el operativo permitió recolectar documentación vinculada a una empresa privada que habría participado en la exportación del cargamento.
“Se ha secuestrado información relacionada con la empresa que estaba exportando madera con destino a Chile”, señaló Porras, según un reporte de Unitel. El objetivo de la intervención es reconstruir el recorrido del envío y establecer posibles responsabilidades, tanto a nivel empresarial como institucional.
De acuerdo con los primeros indicios de la investigación, la droga –aproximadamente 700 kilos en bruto– se encontraba impregnada en la madera exportada, un método que habría permitido evadir controles iniciales. El fiscal precisó que el caso ya cuenta con una persona detenida, quien habría estado a cargo del proceso de exportación con destino final a España. “Esta persona se encuentra detenida desde el 31 de diciembre de 2025 y el análisis de la documentación continuará”, indicó.
El caso se originó tras una incautación realizada el pasado 23 de diciembre, cuando autoridades chilenas detectaron la droga.
Asesinato en Tarija
Mientras la investigación en Santa Cruz avanza, el Senasag también aparece vinculado a otro caso de alto impacto: el asesinato de Aramayo, exencargado de la institución en Tarija y amigo personal del presidente Rodrigo Paz.
El crimen destapó la existencia de una presunta estructura criminal que operaba al interior del Senasag y que habría permitido la salida de droga camuflada en productos agrícolas hacia Argentina.
Según información preliminar del medio tarijeño Tercer Ojo, citada por El País, el autor material del asesinato sería un sicario uruguayo identificado como Marcos Cardona, quien habría confesado haber recibido cerca de 100 mil dólares para realizar el crimen. La logística del operativo habría sido coordinada por Carlos Rojas, quien facilitó la llegada y posterior salida del sicario del país.
Además, Rojas habría contratado a un motociclista tarijeño identificado con las iniciales JAGT, alias “El Humito”, como parte del operativo criminal. Tanto Cardona como Rojas cumplen actualmente detención preventiva por 180 días en el penal de Morros Blancos, mientras continúan las investigaciones.
La publicación señala que el Ministerio Público identifica como presunto autor intelectual del crimen a un exmilitar prófugo, Mijaíl Rodríguez, alias “El Tuerto”. Rodríguez, su pareja Lidia Barriga y su socio Florencio Vacas, alias “El Lolo”, serían los supuestos líderes de una estructura dedicada al contrabando de granos y otras mercaderías ilegales.
De acuerdo con la investigación de Tercer Ojo, esta red presuntamente camuflaba droga en los envíos de productos agrícolas hacia Argentina, con la supuesta complicidad de funcionarios del Senasag. Una fuente consultada por Brújula Digital, que pidió no ser identificada, dijo que la droga iba a Argentina camuflada en productos agrícolas que Senasag dejaba pasar sin control.
Información preliminar difundida por ese medio señala que la organización habría generado ganancias diarias de entre 1,5 y 1,7 millones de bolivianos, presuntamente gracias a la protección interna en esa institución estatal. Datos extraoficiales indican que Rodríguez, Barriga y Vacas habrían salido del país por la frontera de Yacuiba rumbo a Argentina horas antes del asesinato ocurrido la noche del jueves 8 de enero.
La investigación preliminar también maneja la versión de que Aramayo se habría negado a recibir una coima cercana a los 10 millones de bolivianos ofrecida por el grupo de contrabandistas. Además, habría dispuesto el despido de funcionarios presuntamente vinculados a esta estructura, en particular certificadores de guías vegetales y personal de control en la ruta Yacuiba-Santa Cruz, considerada estratégica para el traslado ilegal de granos y, presuntamente, drogas.
Mauricio Aramayo tenía 38 años. Fue colaborador político y amigo personal del presidente Rodrigo Paz, a quien acompañó durante su gestión como alcalde entre 2015 y 2020. Posteriormente asumió responsabilidades en el Senasag y era candidato por el oficialismo a las próximas elecciones subnacionales en Tarija.
BD/RPU