Política | 10/08/2020

Iglesia y otros actores se ponen otra vez en acción para lograr un diálogo que busque la pacificación

Iglesia y otros actores se ponen otra vez en acción para lograr un diálogo que busque la pacificación

Brújula Digital |10|8|20|

Tras dos iniciativas de diálogo fracasadas el fin de semana, una conducida por el Legislativo y otra por el gobierno, la Iglesia y otros actores de organismos internacionales hacen esfuerzos por lograr un acuerdo que asegure la celebración de elecciones el 18 de octubre.

Las oficinas de NNUU y de la Unión Europea en Bolivia, más representantes de la jerarquía católica, ya desarrollan contactos con los representantes de los grupos que están encabezando las protestas, como la COB y el Pacto de Unidad, según conoció Brújula Digital de uno de los actores.

Las entidades que hacen el esfuerzo de unir a las partes son las mismas que el año pasado, tras la caída de Evo Morales, lograron facilitar una transición, que se basó en la elección de la presidenta Jeanine Añez, por sucesión constitucional.

“Los contactos son preliminares, pero por lo menos ya se han producido las primeras comunicaciones”, dijo la fuente a Brújula Digital, que pidió que no sea revelada su identidad.

La Conferencia Episcopal emitió este lunes un comunicado en el que “exhorta” a los dirigentes de grupos de poder afines al MAS a “deponer actitudes de violencia”.

“Exhortamos a los dirigentes sindicales a deponer actitudes de violencia, levantar los bloqueos y aceptar un diálogo sereno en búsqueda de soluciones. No pongan en peligro la salud y la vida de los bolivianos, de ustedes mismos y de sus familias, sirviendo a consignas políticas y reivindicando la realización de elecciones en medio de una subida acelerada de contagios y muerte de tantos compatriotas, además de agravar la ya difícil situación económica que vivimos”, dice el comunicado de la Iglesia.

Dos diálogos convocados el fin de semana fracasaron en sus intentos de pacificación del país y de ratificar la fecha de las elecciones para el 18 de octubre, mientras la espiral de violencia parece no tener fin, con grupos de civiles dispuestos a enfrentarse a otros.

El domingo en la madrugada fracasó sorpresivamente el dialogo convocado por el Legislativo tras la anuencia del MAS a tener elecciones el 18 de octubre, poniendo como condiciones que sean ratificadas por una ley y que la fecha sea inamovible. Ello parecía una indicación de que se estaba cerca de la solución, pero imprevistamente la COB rompió el diálogo con el TSE y rechazó el acuerdo.

La COB y el Pacto de Unidad (que congrega a campesinos e indígenas) exigen que las elecciones sean el 6 de septiembre, como estaba previsto originalmente, o incluso el 11 de octubre, es decir una semana antes de lo fijado por el organismo electoral.

El diálogo convocado por la Presidenta estaba destinado a ser más intrascendente desde el momento en que los principales actores políticos y sindicales del país anunciaron que no participarían.

Incluso Evo Morales, desde su refugio en Argentina, dijo estar de acuerdo con la fecha del 18 de octubre y admitió que las medidas de protestas de sus grupos afines son contraproducentes y generan rechazo del resto de la ciudadanía. Pero ello no ha convencido a los movimientos sociales afines.

Tras el fracaso de ambas convocatorias, la violencia se trasladó nuevamente a las calles, donde se acrecentaron los puntos de bloqueo de los grupos proclives al MAS y sus adversarios, especialmente los denominados de Resistencia, actuaron con violencia para desbaratar esos bloqueos.

Grupos de masistas tomaron personas como rehenes, incluso un bus que fue desviado de su ruta original, aunque luego los liberaron. En un caso, tres jóvenes fueron enmanillados, puestos boca abajo y rociados con gasolina para que “confiesen” quién es el líder de su grupo.

BL/RPU