El periodista y analista, que este miércoles fue entrevistado en Brújula Streaming, afirmó que existe desorden en la estrategia comunicacional del Ejecutivo y que falta una línea clara para el manejo de crisis.
Brújula Digital|18|03|26|
El periodista Hernán Terrazas afirmó que en Bolivia existe comunicación desde la figura presidencial, pero no desde el gobierno, lo que refleja –según dijo– una falta de estrategia en el manejo informativo del Ejecutivo.
“Hay comunicación del presidente, pero no del gobierno”, señaló durante una entrevista en Brújula Streaming en la que explicó que, mientras el mandatario mantiene presencia pública mediante viajes, actividades y redes sociales, el resto del aparato estatal muestra desorden y contradicciones al momento de comunicar temas sensibles.
Sin estrategia ni coordinación
El analista indicó que la comunicación gubernamental no depende solo de voceros, sino de una estructura estratégica previa, que, en su criterio, no está funcionando adecuadamente.
Sostuvo que en los últimos meses hubo múltiples responsables de comunicación, lo que impidió consolidar una línea clara. “Hubo cuatro cabezas dirigiendo la comunicación y así es muy difícil que funcione una política de esta naturaleza”, afirmó, y añadió que no existiría un espacio de coordinación diaria, similar a un “cuarto de guerra”, donde se definan posiciones oficiales frente a temas críticos.
Terrazas mencionó casos recientes como la gasolina contaminada, la dispersión de billetes tras el accidente aéreo en El Alto y otros hechos en los que, según dijo, hubo versiones contradictorias de distintas autoridades.
A su juicio, el gobierno no ha logrado responder de forma clara a preguntas clave ni establecer una narrativa coherente frente a estas crisis.
Algunos aciertos
Pese a las críticas a la gestión comunicacional, el periodista reconoció algunos aciertos –como la estabilidad del dólar o la agenda internacional– que han logrado sostener la imagen del gobierno.
Sin embargo, advirtió que la falta de una estrategia comunicacional sólida podría convertirse en un problema a futuro. “Mientras no se defina una línea clara, el gobierno va a seguir siendo vulnerable desde el punto de vista comunicacional”, sostuvo.
Terrazas concluyó que, si no se corrigen estas debilidades, el propio presidente podría verse afectado por los errores en la comunicación de su equipo.
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