Hijo de padre quechua y madre aymara, el candidato de Innovación Humana le quiere quitar a La Paz el estigma de burócrata para mostrar su "mano productiva". Lamenta que el paceño rural normalice la falta de caminos y de salud.
Brújula Digital|26|02|26|
Ivone Juárez
Antonio Riveros tiene 42 años y hace tres decidió iniciar su camino para llegar a la Gobernación de La Paz. De raíces aymaras y quechuas, este ingeniero electromecánico de profesión, y emprendedor en tecnología que crea prótesis humanas, afirma que para avanzar en su decisión partió del servicio a la comunidad que le enseñó su abuelo Pascual Pilco y tomó una maestría en gestión y políticas públicas.
Para formalizar su postulación recorrió el departamento recabando las firmas que se precisaban para lograr la personería jurídica de lo que es hoy la alianza Innovación Humana, con la que va como candidato a la Gobernación de La Paz.
En ese periplo que –asegura– realizó por el altiplano, valles y la Amazonía de La Paz, Antonio Riveros identificó las necesidades y potenciales de cada región y construyó su propuesta electoral de convertir al departamento en una zona de cadenas productivas para la exportación de productos orgánicos por hasta $us 3.000 millones.
"Nuestra propuesta es integral, se llama la mano productiva, porque representa cadenas productivas con un modelo agroecológico orgánico. Quiero exportar y traer divisas al departamento por al menos $us 3.000 millones", afirma el candidato.
"Lo orgánico es lo más apreciado en el mundo. La Paz tiene que tener su propio modelo agroecológico de alimentación orgánica para exportar. No necesitamos grandes cantidades, sino calidad. La calidad se vende bien. No vamos a ganar del volumen sino de la calidad y vamos a competir, tenemos con qué", añade.
Piensa en el café de altura de Caranavi, en la quinua real del altiplano, en las almendras de la Amazonía, la fibra de camélidos, entre otros. "Son de alta calidad y quiero competir con nuestros productos en el mundo", expresa.

La Paz una cadena productiva
Antonio Riveros mira a La Paz como una mano productiva que inicia su trabajo en las provincias y municipios, recogiendo la producción con un pago justo para los productores, para llevarla a la ciudad de El Alto, donde realiza la indiscutible industrialización de lo producido con un destino: la exportación. En la ciudad de La Paz –dice el candidato–, la mano productiva encuentra servicios, a su "cajero" y "tramitador" de toda la cadena productiva.
"Los paceños son los 'cajeros' y los 'tramitadores' en toda la cadena productiva. Sus contadores, administradores, abogados, exportadores, todos sus profesionales serán parte de las cadenas productivas", explica.
"La Paz, como buena proveedora, con sus emprendimientos, con su economía naranja, también se beneficiará porque el inversor, el importador querrá tomarse un café en El Prado, por ejemplo", añade.
"Verdadera redistribución"
El candidato a máxima autoridad de La Paz por Innovación Humana afirma que los ingresos logrados con la exportación de las cadenas productivas de modelo agroecológico orgánico lograrán la "verdadera redistribución" de recursos entre los paceños, lo que impulsará la demanda interna.
"Por ejemplo, el productor con un pago justo podrá consumir más, viajar a otro sector, consumir en hotelería, gastronomía. Así, el hotel, el restaurante, pagarán más impuestos, que se devolverán al departamento en obras. Las cadenas productivas son la respuesta", sostiene.
Asegura que el modelo productivo atraerá a La Paz inversión y financiamiento privado, tanto nacional como internacional. Riveros considera que así el departamento sede de gobierno tiene la oportunidad de cambiar su rostro de burócrata por unas manos productivas.
"El departamento puede ser autosostenible y salir de ese estigma de que vivimos del Estado; pasemos de ser burócratas a convertirnos en productores, compitamos en el mundo, tenemos con qué", insiste.
"Tenemos los seis pisos ecológicos: nevados, puna, altiplano, valles, yungas y Amazonía. Cada piso ecológico tiene una identidad, una vocación productiva y gente con su idiosincrasia. Tenemos el Madidi, el lugar más biodiverso del mundo", continúa.
El candidato simboliza su propuesta con una mano ortopédica que él mismo creó. "Cuando voy al campo veo manos fuertes, cuando doy la mano siento esas manos fuertes, y pienso: es la fuerza de las provincias, la mano productiva de La Paz", explica.

Antonio Riveros en una conferencia de prensa con los periodistas. Foto:Gentileza Antonio Riveros.
Productos de altura
"Quiero exportar gran parte de la producción que tenemos en La Paz, pero de aquello que no vamos a extrañar", dice el candidato al explicar su propuesta.
"El café que nosotros consumimos, negro, el torrado, no es el que quieren en Europa; allí quieren el café de altura que se produce en Caranavi, ese café premiado, ese exportaremos. La quinua real también es para exportación, igual que la fibra de camélidos. Quiero exportar esos productos y otros, sin contar con la minería, y traer divisas por $us 3.000 millones", dice.
Minería
En su propuesta de gobierno para el departamento, Antonio Riveros pone en un punto aparte a la actividad minera como generadora de ingresos. Al referirse a la explotación del oro, que genera controversia en el departamento por su baja contribución a la economía y su daño al medioambiente, remarca que la actividad no es sostenible, y que el departamento debe mirar hacia sus "tierras raras".
"Somos un país minero y el que diga cero minería está mintiendo, porque el mundo requerirá más minerales que nunca. La nube, la cuarta revolución industrial, la inteligencia artificial, el blockchain, necesitan hardware, procesadores, chips que se hacen con minerales raros, y nosotros, en La Paz, tenemos mucho potencial con las tierras raras", afirma.
En ese campo afirma que lo fundamental es un cambio en la Ley de Minería, "que La Paz debe impulsar". Consultado sobre la contaminación que genera la actividad minera, indica que de llegar a ser gobernador, se medirá de manera científica ese factor y se tomarán medidas, empezando por la concientización y por presionar como departamento para la modificación de la Ley Minera.
"Tenemos que sentarnos a dialogar los tres niveles con los actores, concientizar y aplicar las políticas públicas que tenemos para cumplir el Convenio de Minamata sobre el uso del mercurio, que viene de los años 60. Bolivia tiene que cumplir ese compromiso", afirma.
"Se tiene mucha tecnología para migrar a un aprovechamiento del oro y otros minerales de manera sostenible e inteligente, hay que aprovecharla", añade.

Paceños resignados
Cuando Antonio Riveros habla de su familia menciona sus abuelos de origen aymara y quechua que marcaron su vida, y siempre fueron el ancla a sus raíces en La Paz profunda. La conoce muy bien y la campaña electoral le ayudó en ese sentido.
Cuando se le pregunta qué es lo que más lo conmueve cuando está en el área rural, responde: "Que el paceño haya normalizado quedarse "plantado" en cualquier momento y durante horas en un camino cortado por algún derrumbe, y que si se enferma se resigna a la posibilidad de morir si la medicina tradicional no lo ayuda porque el centro de salud está a cuatro o ocho horas de camino".
"Sabíamos que se tenía que construir el tramo Santa Bárbara– Quiquibey, Unduavi, Chulumani, esa es la teoría, pero cuando nosotros ingresamos a Caranavi, La Asunta, Irupana, por ejemplo, en época de lluvias, varias veces estuvimos hasta dos horas en medio del camino, con vehículos parados, gente resignada picoteando, cargando piedras, para limpiar la ruta porque no hay ninguna ayuda por el lugar", cuenta.
En medio de esa realidad y en la línea con su promesa electoral, Riveros plantea caminos productivos para mejorar la logística de la producción.
En cuanto a la salud, plantea reforzar el equipamiento hospitalario, pero, ante todo, "eficiencia y barrer con la corrupción".
Autonomía
Antonio Riveros es un convencido de que el departamento sede de gobierno debe avanzar hacia las autonomías porque "el centralismo lo ha postergado".
"El centralismo no beneficia a La Paz. En el norte tenemos los peores caminos del país, en algunos lugares los niños aún caminan kilómetros para ir a la escuela. Hay gente que si se enferma tiene que viajar cuatro horas para encontrar un centro de salud; en tanto solo le queda el curandero, el huesero. Vemos con unos ojos el 50/50", afirma.
Señala que su propuesta es elaborar el estatuto autonómico a la brevedad. "Nuestro estatuto nos permitirá tener autonomía e independencia para, a partir de nuestras necesidades, tomar decisiones sobre nuestros recursos", sostiene.

Ingeniero y emprendedor en tecnología de raíces aymaras y quechuas
Antonio Riveros nació en 1984 en la zona Agua de la Vida de la ciudad de La Paz. Creció en ese barrio, que se encuentra a cinco minutos de la plaza Murillo, donde –afirma– cuando él era niño (en los años 90) el lugar aún no contaba con el servicio de alcantarillado.
Antonio es hijo de un quechua y de una mujer aymara. Sus raíces están en Chuma, de la provincia Muñecas, y en Chiaraque, en la provincia Aroma. Comenta que creció con la influencia de dos de sus abuelos.
"Mi abuelo materno Pascual Pilco Mamani me enseñó que lo que uno sabe tiene que poner al servicio de la comunidad. Mi abuela paterna, Felisa Laura Calle, me enseñó el estoicismo, aunque no me crean. Cuando leí qué era el estoicismo supe que era lo que ella practicaba: no buscar culpables sino soluciones, y que no debemos preocuparnos por lo que está fuera de nuestro control", dice.
"Con ese aprendizaje idealista me convertí en un emprendedor social que no solo ve lo económico sino el factor social, en mi caso ayudar a las personas que sufrieron algún tipo de amputación", añade.

Antonio se refiere a su emprendimiento tecnológico de construcción de prótesis humanas para miembros inferiores, que inició hace más de ocho años. Es la continuación de la Fundación Creo Bolivia, a la que dio vida después de la muerte de su abuelo Pascual, en 2014.
Con su prótesis para miembros superiores para personas llegó a liderar el sector de los emprendedores en tecnología. Se fijó la tarea de promover la aprobación de una ley de apoyo al sector, "que hasta ahora no avanzó".
"Eso me generó una gran frustración, lo que me impulsó a entrar a la política con el objetivo de trabajar y de cambiar. Y estoy aquí, listo para llegar a la Gobernación de La Paz", afirma..
BD/IJ