El presupuesto aprobado para la Vicepresidencia para este año será transferido a los ministerios de la Presidencia, Desarrollo Productivo, Rural y Agua y Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente
Brújula Digital|21|02|26|
El Gobierno, mediante el Decreto Supremo 5552, realizó una reingeniería completa de la Vicepresidencia del Estado mediante la eliminación de gran parte de sus responsabilidades y presupuesto. Esta instancia ya no tendrá independencia administrativa y su funcionamiento dependerá del Ministerio de la Presidencia.
El vicepresidente Edmand Lara, que ha criticado fuertemente al presidente Rodrigo Paz y al gobierno, prácticamente queda sin recursos a su disposición ni atribuciones.
El artículo 11 bis del DS establece que la Vicepresidencia ya no tendrá estructura administrativa autónoma y que su personal administrativo dependerá presupuestaria y jerárquicamente del Ministerio mencionado; tampoco tendrá representaciones regionales ni sectoriales.
La Vicepresidencia, en su rol de Presidencia de la Asamblea Legislativa, solo mantendrá independencia en la Unidad de Gestión y Relacionamiento Legislativo. Esto implica que su espacio propio será estrictamente dentro del Legislativo, no en la parte ejecutiva-administrativa como tenía hasta ahora.
Esta es la más importante reforma sobre las funciones de la Vicepresidencia en la historia contemporánea boliviana y deja esa instancia con casi nulo presupuesto y solo con estrictas funciones legislativas.
El presupuesto aprobado para la Vicepresidencia para este año será transferido a los ministerios de la Presidencia, Desarrollo Productivo, Rural y Agua y Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente.
De la misma manera, los activos, pasivos, contratos y procesos judiciales pasarán a esos ministerios, mientras los procesos administrativos y judiciales en curso serán asumidos por el de la Presidencia.
Como explicación general se puede establecer que este DS centraliza la mayor parte de las funciones de la antigua Vicepresidencia en el Ministerio de la Presidencia, reduce a esa instancia a un rol legislativo, disuelve su estructura administrativa autónoma y redistribuye su presupuesto y competencias.
El DS no elimina la Vicepresidencia (ello requeriría una reforma constitucional), pero sí la desmantela como entidad ejecutiva con peso propio dentro del Órgano Ejecutivo.
La norma señala que la Vicepresidencia únicamente mantendrá las funciones legislativas desarrolladas por la Unidad de Gestión y Relacionamiento Legislativo y la Unidad de Asesoramiento Jurídico Legislativo.
El resto de su estructura organizativa estará en manos del Ministerio de la Presidencia: Jefatura de Gabinete; Unidad Técnica de apoyo; Unidad de Comunicación y Protocolo; Unidad de Archivo Legislativo y Biblioteca; Unidad de Gestión y Relacionamiento Legislativo; y la Unidad de Asesoramiento Jurídico y Legislativo.
BD/AGT/RPU