Juan del Granado destacó el ejemplo personal de Aranibar, su honestidad y su “compromiso insobornable con la democracia”, así como su rol en la lucha contra las dictaduras y en el fortalecimiento de la vida democrática boliviana, es “sobresaliente”.
Brújula Digital|21|01|26|
La Cámara de Diputados prepara un homenaje en favor del abogado, político y diplomático boliviano Antonio Araníbar Quiroga, a quien el diputado Juan del Granado definió como “un constructor de la democracia” y una figura que ha realizado un aporte fundamental al país a lo largo de su vida pública.
Del Granado sostuvo que el reconocimiento busca que Araníbar reciba, en vida, el respaldo de la Cámara de Diputados y, a través de ella, el reconocimiento del país y de la comunidad a la que, según expresó, ha dedicado su trayectoria política e intelectual.
El legislador destacó el ejemplo personal de Araníbar, su honestidad y su “compromiso insobornable con la democracia”, así como su rol en la lucha contra las dictaduras y en el fortalecimiento de la vida democrática boliviana, es “sobresaliente”.
Araníbar regresó a Bolivia en diciembre pasado, tras permanecer más de dos décadas fuera del país. Su retorno se produjo luego de un prolongado exilio debido a acusaciones sin fundamento impulsadas por el MAS y el expresidente Evo Morales.
La trayectoria de Araníbar, de 84 años, en el servicio público se divide en dos grandes etapas. La primera se extiende de 1962 a 1982 y está marcada por su participación en la lucha contra los regímenes dictatoriales que gobernaron Bolivia durante ese periodo. En esos años, desarrolló actividad política desde el ámbito universitario, la clandestinidad y el exilio. En ese contexto, fue uno de los suscriptores del acuerdo político que dio origen a la Unidad Democrática y Popular (UDP), fuerza que encabezó el retorno a la democracia el 10 de octubre de 1982.
La segunda etapa de su carrera pública se desarrolló entre 1982 y 2002, periodo en el que Araníbar ocupó cargos de alta responsabilidad tanto en el Poder Legislativo como en el Poder Ejecutivo. Durante esos años fue diputado nacional en varias gestiones consecutivas y ministro de Estado. Entre 1993 y 1997 se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, cargo desde el cual tuvo una participación central en la política exterior del país durante ese período.
A partir de 2004, Araníbar orientó su trabajo hacia la función pública internacional. En esa fase de su trayectoria, desempeñó responsabilidades en la Secretaría General de la Comunidad Andina de Naciones y en la Organización de los Estados Americanos (OEA), organismos en los que desarrolló tareas vinculadas a la integración regional y al sistema interamericano.
En representación de distintas alianzas, fue candidato a la Presidencia de la República en tres ocasiones: en 1985 con el Frente del Pueblo Unido, en 1989 con Izquierda Unida y en 1993 con el propio Movimiento Bolivia Libre.
BD/RPU