Este era, precisamente, el punto central de mi observación. Así que ese “algo” que Patiño me concede lo era todo en un post que, al parecer, todavía le duele.
Brújula Digital| 06| 01| 2025|
Roberto Laserna
Hace poco más de tres meses publiqué un post breve (menos de 100 palabras) destacando que mucha gente se pronuncia sobre Gaza pero ignora los genocidios que sufren kurdos y cristianos en otras países. Atribuí ese hecho al predominio de la propaganda sobre la información. La mayor parte de quienes comentaron el post se sintieron personalmente afectados y defendieron su atención sobre Gaza repitiendo los argumentos formulados por “la causa palestina”.
Uno de los que reaccionó con agresividad fue Jorge Patiño Sarcinelli. No entendí muy bien por qué se sintió tan tocado ya que no hice referencia a ninguna persona, artículo o medio de comunicación, sino que me limité a compartir una observación.
Al parecer, en esas 14 líneas de septiembre había una espina que siguió clavada en el sensible “tris de humanidad” que tiene Patiño, porque acaba de publicar un largo artículo criticando mi posición, aunque con el viejo truco del hombre de paja. Es decir, modificando mis argumentos de una manera que le permite desbaratarlos.
Por ejemplo, yo me referí al “conflicto en Gaza” y a los “genocidios en Nigeria, Sudán y Siria”, y él cambia los términos para sugerir que yo criticaba a quienes se preocupaban por el genocidio en Gaza ignorando los conflictos en otras partes, atribuyéndome el intento de hacer un “inventario de masacres” y de acusar a los demás de “hipocresía”. Tal vez Patiño se haya sentido aludido de esa manera, pero en mi post no acusé a nadie, ni siquiera utilicé esa palabra o referencia parecida, y menos intenté hacer inventario de masacres. Como diría nuestro columnista: “Cada perro con su hueso”.
En su “defensa” –tal es en el fondo la intención de su columna–, Patiño recuerda que hace un año él sí hizo un inventario de los horrores en Somalia y Ucrania, describiendo “esqueletos de edificios” y el drama de quienes ven que se hacen “añicos sus rutinas domésticas”.
En medio de sus protestas, ironías y reclamos, y de una relación de valores que estarían siendo cancelados, Patiño desliza “sin embargo” el reconocimiento de que tuve “algo de razón” en mi post. En un párrafo central admite que “hay un sesgo de atención” sobre Gaza afirmando enfático que –cito–: “este sesgo (o hipocresía) es mundial y no se reduce a los posteadores de nuestro país, sino que nace en los medios de comunicación. Al lector le costaría encontrar noticias sobre otros conflictos en un número que se acerque siquiera a los dedicados a Gaza o Ucrania”.
Este era, precisamente, el punto central de mi observación. Así que ese “algo” que Patiño me concede lo era todo en un post que, al parecer, todavía le duele.
Roberto Laserna es investigador del CERES.