Los candidatos proponen un nuevo pacto fiscal para una redistribución de recursos y competencias entre las regiones y el gobierno central. Paz plantea repartir los recursos 50/50 y Quiroga, 62/38.
Brújula Digital|29|08|25|
Ivone Juárez
Cuando se refieren a las autonomías en Bolivia, los candidatos a la Presidencia de Bolivia Jorge Tuto Quiroga, de Alianza Libre; y Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), que el 19 de octubre van a la segunda vuelta electoral, afirman que éstas deben profundizarse con una nueva redistribución de recursos a favor de las regiones; es decir, más dinero para los departamentos y menos para el gobierno central.
Paz dice que la redistribución de recursos debe ser un 50/50: 50% para las regiones, 50% para la administración central. Quiroga afirma que esa redistribución debe llegar al 62/38: 62% para los departamentos y sólo el 32% para los que denomina “el centralismo”.
Hoy la distribución de recursos se da bajo la fórmula de 78% para el gobierno central y 22% para los departamentos.
Junto a esa redistribución de ingresos económicos viene también una de competencias, como en salud, educación, seguridad y otros, coincidente los aspirantes a la Presidencia de Bolivia.
De la misma consideran que las regiones deben beneficiarse con los impuestos que generan, por lo que parte de éstos deben quedarse en sus arcas.
En el cumplimiento del derecho al voto informado que tienen los bolivianos y bolivianas, Brújula Digital, en su espacio Brújula Electoral, continúa con la difusión de los programas de gobierno de los dos candidatos a la Presidencia que pasaron a la segunda vuelta electoral. Las mismas fueron tomadas del sitio web del Tribunal Supremo Electoral.
Jorge Tuto Quiroga, candidato Alianza Libre
“Autonomía total es nuestra propuesta, con recursos, responsabilidades, salvatajes e ingresos futuros. Tenemos que atrevernos a descentralizar salud, educación y seguridad”, afirma Quiroga cuando se le pregunta sobre su propuesta para las autonomías.
Cuando se indaga por el camino que plantea responde que es la concreción del un nuevo pacto fiscal pendiente entre el gobierno y las regiones para la distribución de recursos económicos y competencias.
Quiroga plantea cuatro principios base para ese nuevo pacto fiscal.
En el primero establece que todos los recursos se distribuirán a través de fórmula automática. En campaña ha lanzado una fórmula: 62/38; es decir, 62% de esos ingresos se irán a las regiones y el 38% se quedarán en las arcas del gobierno central.
En el segundo señala que la distribución de recursos debe girar en torno a la población de cada región, su extensión territorial, niveles de pobreza y su recaudación tributaria. El tercero establece que cada región debe quedarse con una parte de los impuestos que recauda por diferentes actividades. Llama a esto “incentivo al esfuerzo de recaudación”.
Mirando a las regiones que denomina “pobres” y “sin recursos naturales” plantea la creación de un fondo concursable con recursos de cooperación internacional para “compensarlas”. Este fondo tendría una segunda función más: “incentivar a las regiones que mejor se desempeñen.”
Se refiere a una redistribución de competencias en salud, educación y seguridad, y plantea que cada gobierno departamental apruebe su propio presupuesto en su asamblea, no en la Asamblea Legislativa.
Rodrigo Paz, candidato del PDC
En su programa de gobierno, Rodrigo Paz, candidato del PDC, afirma que Bolivia vive una “asfixia centralista”.
“En términos políticos, el nivel central concentra el poder y la toma de decisiones del país, en lugar de distribuirlo con las distintas regiones o entidades locales. En términos financieros, aproximadamente el 85% del presupuesto nacional se concentra en el gobierno central”, se lee en la propuesta del candidato.
En ese contexto se refiere al Estado boliviano como un “Estado tranca” que ha menoscabado las competencias de los niveles subnacionales, para lo cual lanza su propuesta del 50/50, que se refiere a una transferencia de la mitad (50%) de los recursos que se generan en el Estado a las arcas de los gobiernos departamentales. Reclama una distribución similar para las competencias en salud y educación, seguridad, entre otros.
Paz ha mencionado que de ser elegido Presidente de Bolivia, al día siguiente de su posesión, mandará un proyecto de ley a la Asamblea Legislativa para aprobar la transferencia del 50% de los recursos del Estado a las regiones, con lo que daría el primer paso de su propuesta en el marco de las autonomías.
En contactos con medios de comunicación, el candidato precisó que su planteamiento también supone una redistribución de competencias entre el Estado central y los gobiernos departamentales.
“50/50 para el contenido de la educación. En el nivel central se establecerá el 50% de los contenidos transversales de la currícula; el otro 50% lo definirán las regiones, en torno a sus cualidades y capacidades productivas. Por ejemplo, en Potosí, el gobierno departamental tal vez optará porque la currícula escolar de la región se base en su perfil turístico, formando a sus niños y jóvenes con capacidades para generar negocios relacionados con el turismo, enseñándoles más inglés, dándoles herramientas para administrar una empresa”, explicó.
Paz también considera que los impuestos que generen las regiones deben quedarse en las arcas de éstas.
“Hay que dar confianza a las regiones, hay que darles los recursos. No para engordar a las alcaldías o las gobernaciones, sino para que éstos lleguen a la gente”, sostuvo planteando la existencia de niveles de coordinación entre los niveles regionales y el central.
BD/IJ