06/12/2019
Trapos Sucios

Que el MAS busque otra sigla

Jorge Dulón Fernández
Jorge Dulón Fernández

Lo que todos esperábamos, el informe final de la Organización de Estado Americanos (OEA) se conoció en Bolivia. Había mucha expectativa ya que algunos militantes y simpatizantes del Movimiento al Socialismo (MAS), no terminaban de creer que parte de sus dirigentes y autoridades habían podido incidir en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para cometer atropellos que fueron en contra de la democracia boliviana.

El informe fue contundente: “manipulación dolosa” en la alteración de las actas, falsificación de las firmas de jurados de mesas y en el conteo de los resultados. El flujo de los datos se re direccionó a dos servidores ocultos que no eran controlados por el TSE. Los mismos funcionarios públicos del tribunal permitieron que esto sucediera, “destruyendo toda confianza en el proceso electoral”. El documento establece que Morales ganó debido a “un aumento masivo e inexplicable” de los votos del Movimiento al Socialismo (MAS) en el 5% final del cómputo.

Es decir, no hubo ni uno, ni dos, ni tres pequeñas irregularidades como planteaban algunas personas. Hubo muchísimas anomalías, cometidas de manera sistemática y además de distintos tipos. Por lo tanto se produjo un monstruoso fraude.

Lo que corresponde ahora, es investigar a fondo, desde el nuevo Tribunal Supremo Electoral y desde los flamantes vocales de los Tribunales Departamentales Electorales, qué es exactamente lo que pasó y en virtud a eso determinar responsabilidades. No obstante, antes que esto se haga realidad, se deben elegir a los nuevos vocales en todos los niveles del Estado para que, una vez que asuman sus responsabilidades, puedan rápidamente trabajar en una investigación precisa de lo que menciona el informe de la OEA. Además de determinar responsabilidades e individualizar los casos, corresponde que el TSE evalúe si la Organización Política “Movimiento al Socialismo” tuvo incidencia o responsabilidad en alguna parte de este sistema, perverso y fraudulento que tanto daño nos hizo a los bolivianos. Si el TSE comprueba que el MAS tuvo algo que ver, debe tomar una determinación valiente y muy importante a la vez que tiene que ver con quitarle la personería jurídica al MAS. Esto quiere decir en palabras simples que debe sacar al MAS del sistema electoral.

Será una valiente decisión porque a partir de ella, el Tribunal se enfrentará a un porcentaje importante de la población que responde al “voto duro” masista. Ésta será la primera prueba de fuego del TSE quien deberá escoger entre dos opciones: 1. O respeta el Estado de derecho y le quita la personería al MAS o 2. Toma una decisión política concertada y deja que el MAS participe en las elecciones nacionales. Si opta por la primera, el TSE se habrá ganado el respeto de la gran mayoría de los bolivianos y engrosará un poco más su legitimidad. Por el contrario, si toma la segunda, habrá hecho más de lo mismo y parecerá que es funcional al partido de Evo.

En ese sentido y para ser prácticos, sugeriría a los dirigentes del MAS que, para evitarnos problemas a los bolivianos y al propio TSE, puedan desde ahora buscar una opción de sigla que les permita participar sin percances en las elecciones del próximo año.

Jorge Dulon es administrador público y cientista político.