27/09/2020
Articulista Invitado

En ocasiones, veo fraudes

Aleix Echauz
Aleix Echauz

Hoy me siento más realizado que nunca como periodista. ¿Por qué? Porque tengo una exclusiva. Así es, una primicia, y de las gordas. Resulta que Bolivia es líder mundial en videntes por cada 100.000 habitantes. Lo que escuchan. Hay más videntes que perros callejeros, y ya es decir. Tenemos verdaderos futurólogos, quienes ahora están haciendo su agosto porque claro, estamos en campaña electoral. No importa cuál sea mi fuente, ni de donde he sacado la información. Simplemente lo sé, lo afirmo y que me lo desmientan si se atreven.

Me llega una información hace unas semanas de que se está fraguando un golpe de Estado (¿no se había producido ya?), porque resulta que el sobrino de Samuel Doria Medina es accionista de la empresa que imprime las papeletas electorales. ¿Qué tendrá eso que ver? Pero nada, el mensaje ya circula por los algoritmos de las redes. Aunque la candidatura de Añez y Doria Medina ya sea historia.

Luego aparece el señor Chi Hyun Chung, quien asegura que el 90% de los miembros de la comunidad LGTB están ligados a la prostitución. Increíble. ¿De dónde ha sacado ese dato? Nadie lo sabe ni quisiera él. Chi es un hombre del siglo pasado que dice lo que piensa, pero que no piensa dos veces antes de hablar. Supongo que por haber puesto un porcentaje en sus declaraciones, estas ya adquieren más credibilidad y por supuesto, debemos tomarlas como ciertas.

Luego está el candidato de Creemos, Luis Fernando Camacho, quien dice que cuando sea Presidente meterá a Evo Morales preso. Y ya está. Así de fácil. Brillante por su parte. Ahora, por favor, que alguien le diga que se está presentando a Presidente y no a fiscal general. Tal vez como promesa electoral decir eso suena poético para la gente de su parroquia. Pero nada, la separación de poderes y la independencia de la justicia –que bastante mal está ya según el último informe de World Justice Project– ya las dejamos para otro día. Y entretanto, el candidato cruceño parece dar a entender que su Carta Magna será la Biblia y no la Constitución Política del Estado.

Y en la cumbre de desfachateces y descaros, el candidato del MAS, Luis Arce. Gran futurólogo donde los haya. Dice que si gana Carlos Mesa será con fraude. Se basa en una supuesta amistad de Mesa con el presidente del TSE, Salvador Romero. Una suposición que puede hacer sospechar. Pero igualmente, ¿no será que se piensa el ladrón que todos son de su condición? Luego dice que obviamente, ellos creen que van a ganar. Por supuesto. Todas las encuestas dicen que el MAS será la fuerza con más votos. Lo que no está claro es en qué porcentaje lo hará. Y todas ellas también hablan de un alto porcentaje de voto indeciso, cuando no, oculto.

Arce debe ser el mejor vidente del mundo para tener claro qué ocurrirá. Hagamos uso del VAR. Si gano, es victoria limpia. Si pierdo, es fraude. Democracia a la carta. Solo me conviene cuando gano. Pero por si acaso, voy allanando el terreno para poner el país patas arriba si no gano, por aquello de “yo ya lo había avisado”. Y si no, pues no pasa nada. Por cierto, las declaraciones de Arce vienen después de la renuncia de Añez. Teme un cambio en la tendencia del voto, que eso le perjudique porcentualmente y que eso le lleve a una segunda vuelta donde sí podría perder.

Sobre ese argumento se ha basado el MAS para hablar acerca de la renuncia fallida del presidente del TED de Santa Cruz, Saúl Paniagua. Decían que Paniagua no quería verse envuelto en el fraude que se prepara. Al final Paniagua sigue al frente del TED cruceño, pero no pasa nada, que el mensaje ya ha calado. El viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, dice que estos mensajes del MAS son porque “saben que van a perder”. Muy seguro lo veo a él también.

Es una conjetura, pero tal vez sería más prudente esperar al 18 de octubre para ver qué ocurre. Porque las encuestas las carga el diablo y más con un porcentaje de indecisos/ocultos tan grande. Mejor no pronosticar nada que luego vayamos a lamentar. Sin embargo, sí tengo una hipótesis. Y es que ante tanto médium, vidente, profeta y adivino, me siento un poco como Cole Sear, el niño de la película Sexto Sentido. Con la diferencia de que en ocasiones, no veo muertos, sino fraudes. No fraudes electorales. Lo que veo es a políticos que son un fraude.

Aleix Echauz

La Paz, Bolivia