Diversas organizaciones buscan mantener la premisa de la memoria, frente al negacionismo de gobierno de Milei.
Brújula Digital|EFE|24|03|26|
Decenas de miles de personas salieron este martes a las calles de Buenos Aires y otras ciudades de Argentina con ocasión del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, para recordar y reclamar por las víctimas de la última dictadura cívico-militar, iniciada hace 50 años.
Con epicentro en la capital, pero con decenas de multitudinarias réplicas en grandes urbes de provincias como Córdoba o Santa Fe, agrupaciones políticas, sindicales y de derechos humanos comenzaron a congregarse para seguir exigiendo al Estado argentino por el esclarecimiento de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por las fuerzas armadas y la administración pública entre 1976 y 1983.
En Buenos Aires una multitud colmó las calles alrededor de la histórica Plaza de Mayo, donde un escenario ubicado a metros de la Casa de Gobierno albergará el acto central, en el que referentes de organismos como Abuelas y Madres de Plaza de Mayo leerán un documento de protesta.
“A 50 años del golpe genocida, ¡qué digan dónde están!”, se lee sobre el escenario la consigna principal de este aniversario, en referencia a los miles de desaparecidos que provocó el Gobierno militar que controló el país desde marzo de 1976 a través de un sistema represivo organizado.
Los pañuelos blancos en sus más diversas formas y tamaños dominaban la jornada de martes para homenajear a las Abuelas y Madres, quienes desde 1977 y a pesar de su avanzada edad buscan todavía a sus hijos desaparecidos y sus nietos nacidos en cautiverio y apropiados por los militares.
Jorge Fleitas, cuyo hermano mayor fue desaparecido por los militares, explicó a EFE las razones de su presencia en la manifestación: "La dictadura fue terrorífica, cruel, inhumana se llevó a mucha gente. Pero lo que no se tiene que llevar es la conciencia de que no queremos ese tipo de mundo".
"Tenemos que dar un mensaje opuesto, más humano. Queremos una humanidad solidaria, que reparta los bienes, donde no haya violencia", expresó, y destacó que el reclamo pacífico de este martes por los 50 años del comienzo de la dictadura es especialmente relevante "en esta etapa de gobiernos de ultraderecha en todo el mundo, donde se hacen guerras por intereses económicos".
En la Plaza de Mayo, centros de estudiantes de colegios secundarios mostraron presencia con pancartas, e incluso escuelas primarias organizaron demostraciones para mostrar con sus pequeños estudiantes el trabajo escolar sobre el concepto de memoria, incluido en la currícula educativa por ley.
Rocío Salomone, manifestante de 33 años, explicó a EFE que acudió a la movilización para "conmemorar la historia, para que se cuente lo que sucedió y que no vuelva a pasar", y destacó la cantidad de personas jóvenes y la vitalidad artística a su alrededor.
"Lamentablemente, hoy estamos viendo que hay sectores a los que tal vez les gana el odio, o que no quieren ver lo que realmente sucedió", añadió, en alusión a las posiciones revisionistas y negacionistas del gobierno del presidente Javier Milei.
Por segundo año consecutivo, Buenos Aires es escenario de una única marcha del Día de la Memoria, ya que el colectivo liderado por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo -más cercano al peronismo- y el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia -del que forman parte agrupaciones de izquierda- han decidido volver a manifestarse en unidad tras casi 20 años de movilizaciones separadas.
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