También se aplicarán restricciones a las visitas, a las horas patio y al tránsito por pasadizos y escaleras. Los reclusos deberán despertarse a las 06:00 para entonar el Himno Nacional de Perú.
Brújula Digital|Agencias|05|02|26|
El gobierno de Perú tomó la decisión de aplicar en parte el trato que el Presidente del San Salvador, Nayib Bukele, da a los presos en su país: serán rapados y usarán uniforme.
En medio de la creación de la nueva Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (Sunir), que reemplazará al Instituto Nacional Penitenciario (INPE), el ministro de Justicia y Derechos Humanos de ese país, Walter Martínez, que los presos de las cárceles peruanas ahora deberán ser rapados y usar uniforme de manera obligatoria, según reporte del diario La República.
Martínez explicó que la determinación de quitar todo el cabello a los presos busca impedir que escondan objetos prohibidos entre el pelo, como navajas y hojas de afeitar que pueden ser utilizadas comos armas. La medida también será aplicará a las mujeres recluidas.
Precisó que al menos 104.000 privados de libertad serán rapados y que a esa determinación se suma la de restringir visitas en los centros penitenciarios y las "horas de patio".
En cuanto al uso obligatorio de uniforme, indicó que el obejtivo es impedir que los presos “entiendan que no puede haber jerarquías dentro de las cárceles y que todos son tratados por igual”.
“No puede haber internos con ropa diferenciada o que aparenten tener un estatus superior a los demás”, dijo.
Perú atraviesa por una grave crisis de seguridad interna debido a los altos índices de criminalidad que tienen al país a merced de homicidios, extorsiones y casos de sicariatos que se incrementan cada vez más.
En opinión de especialistas consultados por La República, la decisión del gobierno imita la estrategia implementada por el gobierno de Nayib Bukele en El Salvador, pero no contribuye a reducir los altos índices de criminalidad que se perciben en las calles.
Distracción
Los expertos consideran que las medidas anunciadas en contra de los privados de libertad tienen un fin distractivo y buscan sacar de la agenda los escándalos en los que se encuentra involucrado el presidente José Jeri, como su asistencia encapuchado a una reunión con un empresario chino conocido por lograr negocios con el Estado peruano.
El Ministro de Justicia desmerció las versiones y anunció que en los próximos días se publicará un nuevo decreto legislativo en materia de seguridad para endurecer el control en los penales a través de medidas estrictas sobre el comportamiento de los presos.
Visitas restringidas
La decisión de aplicar restricciones a las visitas a los presos contempla también la reducción de las horas de patio y en el tránsito por pasadizos y escaleras; esto debido - según el Ministro de Justicia - a que se detectó que esos instantes son "aprovechados para planificar delitos o ingresar objetos prohibidos".
A esto se suma que los reclusos deberán despertarse a las 06:00 para entonar el Himno Nacional de Perú.
Las medidas se ejecutarán de forma progresiva en las 69 prisiones que tiene el país, donde se encuentran hacinados cerca de 104.000 internos.
“Se modificará el Código de Ejecución Penal, creando un nuevo régimen penitenciario, el más duro, para recuperar el principio de autoridad”, dijo el Ministro de Justicia..
La autoridad Indicó que las decisiones ya comenzaron a ser aplicadas con presos de alta peligrosidad, como Erick Moreno Hernández, alias El Monstruo, líder de la organización criminal Los Injertos del Norte que la semana pasada fue extraditado desde Paraguay. El criminal fue presentando ante la prensa con el cabello rapado y un uniforme de color naranja.
BD/IJ