Debido a las condiciones climáticas adversas se teme que luchar contra los nuevos focos sea aún más complicado.
Brújula Digital|EFE|19|01|26|
El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, elevó este lunes a 19 el número de personas fallecidas a causa de los graves incendios forestales que azotan las regiones de Ñuble y el Biobío (al sur del país), donde los efectivos de bomberos y protección civil aún luchan contra las llamas en condiciones naturales adversas, con fuerte calor e intensos vientos.
En una rueda de prensa, el ministro ha recalcado que la principal preocupación reside en evitar nuevos focos de propagación, debido a que las condiciones climáticas en la zona siguen siendo especialmente complicadas.
"Dadas las condiciones climáticas, nuevos focos podrían hacer más complejos los incendios activos en la actualidad. Las personas no deben ejecutar acciones que puedan dar inicio a la propagación de incendios. Eso supone cuestiones domésticas como no encender basura a evitar conductas negligentes", alertó Cordero.
La autoridad aprovechó el nuevo balance de la situación para agradecer el comportamiento de los ciudadanos y anunciar que no ha habido detenidos por saltarse el toque de queda impuesto para garantizar el buen funcionamiento de los equipos de emergencia.
"En la noche de ayer, el toque de queda provocó efectos importantes para el funcionamiento de las operaciones por parte de las instituciones. No tuvimos detenidos por infracciones al toque de queda. Por el contrario, las personas desplazadas y los funcionarios desplazadas todos ellos fueron en el contexto de traslado por razones de emergencia", afirmó.
Tampoco sucedieron saqueos o irregularidades como las que acaecieron en la región dos noches atrás.
La directora nacional de Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, Alicia Cebrián, ha recordado que "los incendios siguen activos" y "los más importantes no están controlados aún" así como que podrían reactivarse algunos focos, por lo que ha demandado mantener la "situación de emergencia" y la colaboración ciudadana.
Los incendios, cuyo origen está en investigación entre sospechas de que fueron provocados, han consumido ya más de 20.000 hectáreas y causado más de 15.000 damnificados.
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