El descarrilamiento de un tren Iryo provocó el choque con un Alvia que circulaba en sentido contrario a 200 kilómetros por hora. El ministro de Transportes advierte que el número de víctimas mortales puede aumentar
Brújula Digital|Agencias|18|01|26|
El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba, sur de España) en la tarde de este domingo causó al menos 21 víctimas mortales y 30 heridos graves.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, vaticinó que puede haber más víctimas mortales, si bien no quiso especular con el número.
Un tren Iryo que salía de Málaga con destino a Madrid se salió del carril pasadas las siete y media de la noche y cayó en la vía donde circulaba un Alvia a 200 kilómetros por hora que viajaba en sentido contrario con dirección Huelva. Uno de los fallecidos fue el maquinista de este segundo convoy, que tenía 27 años y recibió el choque frontal. En total, los pasajeros afectados fueron 484 que viajaban entre ambos trenes.
Por el momento, se desconocen las razones del descarrilamiento, dijeron medios españoles.
concreto, los últimos vagones (del seis al ocho) se salieron y se cruzaron en las vías del Alvia (Madrid-Huelva) que en ese momento viajaba a 200 kilómetros por hora de forma paralela, dijo el diario El País de Madrid.
Fuentes de la investigación informan de que todos los heridos graves (30 en total y cinco muy graves) fueron ya desplazados a hospitales. Todas las personas atrapadas fueron rescatadas y trasladadas a seis hospitales andaluces.
Accidente “tremendamente extraño”
El ministro Puente señaló que el estado de la vía era bueno, que se había renovado en mayo, por lo que calificó el accidente como “tremendamente extraño”.
El responsable de la cartera mostró su extrañeza porque el tren Iryo se saliera del carril para impactar contra el Alvia donde se produjeron, fundamentalmente, la mayor parte de las víctimas mortales.
“El tren Iryo es prácticamente nuevo y también es una vía renovada. En concreto, en este tramo concluyeron los trabajos de sustitución en mayo. El accidente es tremendamente extraño, es en línea recta. Todos los expertos que hemos podido consultar están tremendamente extrañados”, insistió según la versión de El País.
Poco tiempo después del accidente, el ministro Puente se desplazó hacia el centro de emergencias de Renfe H-24 en la estación madrileña de Atocha para seguir los acontecimientos.
Pasadas las 00.30 de la noche compareció en una rueda de prensa para explicar que todas las personas atrapadas fueron rescatadas y anunció la creación de una comisión de investigación independiente, como establece la ley, para esclarecer las circunstancias de lo sucedido.
Escenas dramáticas
El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, fue el primero llegar al lugar del accidente junto a la policía local y pudo ver al menos un cadáver seccionado a varios metros del punto del accidente.
“He visto a un pasajero literalmente desecho. Hemos llegado los primeros y había un cuerpo cortado por la mitad. Pero no había luz, era de noche. El escenario es dantesco”, describió el regidor en conversación con ese diario.
El director de jefe de Bomberos de Consorcio Córdoba, Paco Carmona, explicó en EFE que están rescatando a personas con heridas de todo tipo “cortes, magulladuras, contusiones, fracturas abiertas”, y relató era difícil el acceso a los vagones afectados porque estaban “retorcidos” y hay “amasijos de hierro”, sillones y todo tipo de obstáculos que dificultaron la llegada a las víctimas.
“Tenemos dos trenes a unos 800 metros uno de otros y ya hemos terminado de sacar las personas fallecidas y heridas”, añadió en referencia al tren Iryo.
Testimonios de los pasajeros
“Hay muchos heridos, sigo temblando”, relató María San José, de 33 años, pasajera del vagón número seis del tren que iba desde Málaga a Madrid después de visitar a una amiga.
Los vagones 7 y 8 colapsaron con la cabecera del otro tren. San José contó a este periódico que de repente empezaron a notar vibraciones: “Y muchos golpes, golpes, se han empezado a caer las maletas, y golpes hasta que el tren se ha frenado”, explica San José.
“Pensábamos que había sido un descarrilamiento, pero cuando hemos salido hemos visto los vagones retorcidos y dos vagones del otro tren volcados”, agregó. A las 22.40 horas de esta noche se encontraba junto a otras decenas de pasajeros esperando a un autobús a unos seis kilómetros de Adamuz, en mitad de la nada.
“No sabemos nada, no entendemos todavía lo que ha pasado ni cuántos muertos puede haber”, dijo.
Un periodista de RTVE que iba en uno de los trenes, Salvador Jiménez, contó también cómo un fuerte impacto que pareció un “terremoto” estremeció al vagón. A partir de ese momento, cogieron los martillos para poder abrir puertas y ventanas y comenzaron a salir del convoy. El periodista describió en una entrevista en la televisión que han sido horas de “mucha incertidumbre” y que, en este momento, permanecen a la espera de saber cómo van a ser trasladados en los autocares.
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