Testigos afirman que las fuerzas gubernamentales han comenzado a abrir fuego, aparentemente con armas automáticas y en ocasiones de forma indiscriminada, contra manifestantes desarmados.
Brújula Digital|14|01|26|
Mientras las autoridades iraníes siguen imponiendo un apagón casi total de comunicaciones en un país sacudido por masivas protestas, los videos y testimonios que logran filtrarse lentamente sugieren que el gobierno está librando una de las represiones más mortíferas contra disturbios desde la implantación de la Revolución Islámica en 1979.
Testigos presenciales afirman que las fuerzas gubernamentales han comenzado a abrir fuego, aparentemente con armas automáticas y en ocasiones de forma indiscriminada, contra manifestantes desarmados, dijo el New York Times.
Trabajadores hospitalarios reportan que, mientras antes recibían heridos por perdigones, ahora atienden a personas con heridas de bala. Un médico lo calificó de “situación de víctimas masivas”.
A pesar del bloqueo comunicacional, una imagen recurrente ha logrado salir de Irán: filas y filas de bolsas para cadáveres.
En videos difundidos por activistas opositores en redes sociales, se observa a familias sollozando mientras se agrupan alrededor de cuerpos ensangrentados dentro de bolsas abiertas, agregó el diario neoyorquino.
En imágenes emitidas por la televisión estatal iraní, un funcionario de la morgue, vestido con traje sanitario azul, aparece de pie entre bolsas ordenadas a lo largo del suelo de una habitación blanca, bajo la luz cruda de fluorescentes.
La cadena estatal afirmó que las imágenes muestran el peligro que las protestas suponen para la sociedad iraní. “Hay individuos en estas concentraciones que quieren arrastrar a gente común –personas que no tienen nada que ver con estos sucesos– y a sus familias a esta situación. Para que ellos también sean arrastrados al caos”, declaró el reportero en la narración. “Nunca antes en mi vida había visto imágenes como estas”.
Las protestas se iniciaron el 28 de diciembre por la crisis económica que atraviesa el país y luego fueron en aumento a la par que se sumaron otros reclamos, como, por ejemplo, en contra del sistema político y religioso que gobierna.
Este martes, la organización Human Rights Activists confirmó que hasta el momento han muerto 1.850 personas, incluidos nueve niños.
BD/RPU