Según fuentes citadas por organizaciones de derechos humanos, la violencia de las fuerzas de seguridad se ha intensificado en los últimos días. Testimonios desde Teherán describen el uso de munición real contra los manifestantes y escenas comparables a una “zona de guerra”, con cuerpos retirados en camiones.
Brújula Digital|Agencias|11|01|26|
Al menos 538 personas han muerto en las protestas que empezaron en Irán el pasado 28 de diciembre por la crisis económica y que han ido multiplicándose desde entonces por más de cien ciudades de todo el país, según difundió este domingo la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA). Las protestas se ampliaron a exigir el fin del régimen islamista, que lidera el ayatolá Alí Jamenei.
Esta organización opositora al régimen de los ayatolás, que opera desde Estados Unidos, indicó que, de ese número, 48 serían personal de seguridad iraní y 490 manifestantes, de ellos ocho menores de edad.
Según las cifras facilitadas a EFE por Skylar Thompson, subdirectora de HRA, la cifra de fallecidos en los 15 días de protestas puede llegar a alcanzar las 579, si bien está aún en proceso de verificación.
De acuerdo a esta organización afincada en Estados Unidos, el número de arrestos desde el pasado 28 de diciembre en Irán alcanzan ya las 10.675 personas, de los que 160 serían menores de edad y 52 estudiantes.
Numerosas y multitudinarias manifestaciones se suceden por todo Irán, donde no hay internet ni cobertura desde hace más de 72 horas y donde las protestas, surgidas en principio por la mala situación económica del país, han devenido en quejas contra la República Islámica y el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí.
“Zona de guerra”
Por otra parte, según fuentes citadas por la BBC y organizaciones de derechos humanos, la violencia de las fuerzas de seguridad se ha intensificado en los últimos días. Testimonios desde Teherán describen el uso de munición real contra los manifestantes y escenas comparables a una “zona de guerra”, con cuerpos retirados en camiones.
La cadena británica contabilizó alrededor de 180 bolsas mortuorias en imágenes grabadas cerca de Teherán.
El gobierno iraní anunció tres días de duelo nacional por lo que denominó “mártires caídos en la batalla nacional contra Estados Unidos e Israel”. Al mismo tiempo, el presidente Masoud Pezeshkian responsabilizó a Washington y Tel Aviv de fomentar los disturbios.
Personal médico de varios hospitales aseguró a la BBC que los centros de salud se han visto desbordados por la llegada de manifestantes muertos o heridos. En un hospital de Teherán, un trabajador sanitario afirmó que decenas de personas fallecieron poco después de ingresar, muchas con heridas de bala en la cabeza o el pecho.
La cobertura independiente de los hechos se ha visto seriamente limitada por un apagón casi total de internet impuesto por las autoridades desde el jueves, lo que dificulta la verificación de la información. Aun así, imágenes autenticadas confirman que las fuerzas de seguridad han disparado contra concentraciones de manifestantes en varias ciudades, incluida Teherán y otras regiones del país.
BD/RPU