Rodeado de escombros a los pies de un edificio bombardeado por Israel, un tanque israelí abandonado en el barrio de Tel al Hawa sirve desde hace semanas de punto de carga para teléfonos móviles.
Brújula Digital|EFE|291125|
Rodeado de escombros a los pies de un edificio bombardeado por Israel, un tanque israelí abandonado en el barrio de Tel al Hawa, en la norteña ciudad de Gaza, sirve desde hace semanas de punto de carga para teléfonos móviles, al que acuden numerosos palestinos aún sin acceso a electricidad.
Fue el joven palestino Yahya Nahed Akram Rezig, de 27 años y residente de la zona, quien vio una "oportunidad de negocio" cuando se encontró con este vehículo blindado que, pese a estar rodeado de casquetes y ruinas, permanecía intacto con la puerta abierta.
"Quería emprender un proyecto para ganarme la vida", explica a EFE este joven palestino dentro del propio tanque, sentado en un pequeño colchón, al tiempo que van llegando residentes de la zona con sus móviles a lo que les ofrece este servicio a cambio de dinero.
De atacar a cubrir una necesidad
Así, lo que hasta hace unos meses era un tanque militar israelí que abría fuego contra palestinos en diferentes barrios de la capital gazatí; ahora cubre una necesidad para los palestinos que lo han perdido todo durante una ofensiva calificada de genocidio por diferentes instituciones, debido a la escala generalizada y sin precedentes de destrucción.
"Es un lugar donde se sentaban los militares israelíes para luchar contra los gazatíes. Yo quería reconvertirlo en un lugar de esperanza para que la gente de Gaza vea que los sitios militares que dejó el Ejército pueden ser espacios de los que beneficiarse y donde hacer realidad nuestras esperanzas y sueños", agrega.
Sobre cómo ha logrado conseguir electricidad, Rezig ha recurrido a los pocos paneles solares que no fueron dañados en Gaza por los bombardeos israelíes.
"Muchos vienen a ver el tanque y me preguntan si es el tanque el que carga los móviles o una energía alternativa. Por supuesto, les digo que uso una fuente de energía alternativa: paneles solares", detalla.
Un respiro económico
Esta especie de negocio ha dado un pequeño respiro a este joven gazatí que, como la gran mayoría, se ha visto afectado económicamente tras estos dos años de devastación y ofensiva israelí. Además, muchos siguen en tiendas de campaña, sin opciones de trabajar ni unas condiciones mínimas para una vida digna.
De hecho, gran parte de la población gazatí lleva desde octubre de 2023 sin ingresos económicos estables. Una realidad, que con la llegada del alto el fuego el pasado 10 de octubre, está todavía lejos de cambiar en una Gaza que necesitará décadas para su reconstrucción y que sigue en más del 50 % bajo control israelí, la fuerza ocupante.
Un informe publicado esta semana por el organismo de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) alertó de que la ofensiva israelí en Gaza ha borrado más de veinte años de progresos sociales y económicos fruto del apoyo de la comunidad internacional.
Además, señaló que incluso con un nivel de ayuda significativo, un retorno a la situación previa a octubre de 2023, cuando Hamás perpetró diversos ataques letales en suelo israelí que dieron comienzo a la ofensiva israelí, "podría tomar décadas".
Pese a todo, este joven palestino insiste, ante todo, en continuar viviendo: "Nos aferramos a la esperanza, a ese rayo de esperanza, invirtiendo en los lugares que el ejército ha dejado atrás. Haremos realidad nuestros sueños superando la pérdida y el dolor que nos infligieron a nosotros y a nuestras familias".
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