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Economía | 01/09/2021

Experto afirma que las emisiones de CO2 aumentaron 13% la última década en Bolivia

Experto afirma que las emisiones de CO2 aumentaron 13% la última década en Bolivia

Brújula Digital |01|09|2021|

Las emisiones de gases de efecto invernadero (CO2) aumentaron 13% los últimos diez años en Bolivia como resultado del uso intensivo de energías fósiles (diésel, gas natural y gasolinas) en la matriz productiva del Estado y vigencia del modelo económico que funciona sobre la base de extracción y exportación primaria de recursos naturales, reveló el investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), Carlos Arce.

“El país aumento la emisión de gases de efecto invernadero de 640 a 764 toneladas (t) de CO2, por cada millón de dólares generados (por explotación, exportación y comercialización de hidrocarburos) entre el 2000 y 2018”, afirmó tajante el analista que participó de un foro virtual denominado: Transición energética: ¿justa y sustentable para América Latina?, que promovió el Cedla con respaldo de la Red Latinoamericana sobre las Industrias Extractivas (RLIE).

"Bolivia ha deteriorado seriamente la participación de las energías renovables en su oferta total, debido principalmente, a la influencia del gas natural y los derivados de petróleo importados", afirmó el analista haciendo eco de lo que declaro, Juan Carlos Guzmán, otro investigador del Cedla, vinculado a las energías.

El diagnóstico que presentó el analista puso al descubierto también que mientras América Latina y el Caribe, bajaron sus emisiones de CO2 en 10%, Bolivia decidió hacer todo lo contrario, es decir, subir sus emisiones de efecto invernadero, con lo cual puso en duda la posibilidad que pueda ejecutar acciones, concretas y efectivas, para  mitigar el deterioro del medio ambiente en la región y el mundo.

Según Arce los efectos negativos que dejó la matriz energética para el medio ambiente, están relacionados, estrechamente, con la política económica que aplica el gobierno desde hace más de quince años.

“El modelo económico vigente implica aumento del consumo de energías fósiles, explotación primaria de recursos naturales, y una deforestación acelerada, con el fin de generar rentas que son destinadas, fundamentalmente a subvencionar en el mercado interno la comercialización de diésel, gasolinas y en poca escala, gas licuado de petróleo (GLP), además de gas natural, para la generación de electricidad”, apuntó.

Debido a esta situación la matriz energética nacional “es una de las menos sustentables en la región” pues contribuyó, hasta ahora, “a deteriorar la participación de las energías renovables, debido a que el uso del gas natural, es prioritario para el Estado en relación, por ejemplo, a las energías renovables no convencionales como la solar y eólica”, dijo.

Más elocuente aún, Arce afirmó que "la eficiencia energética considerada a partir de la emisión específica de CO2, del consumo final de energía, se ha deteriorado más en Bolivia a contramano de una leve mejoría mostrada por la región lo que puede atribuir a una menor eficiencia en el uso de la tecnología y de su administración". 

Dominio absoluto de las energías fósiles

Con una matriz energética exclusivamente basada sobre los derivados de los hidrocarburos, Arce informó que el gas natural tiene dominio absoluto sobre la matriz energética con el 91%.

Se hallan en menor proporción la electricidad con solo el 5% y la biomasa que alcanza solo al 3% de presencia efectiva.

Una situación similar registra el consumo de energía. El 85% corresponde a gas natural, aseguró el experto.

Sin embargo la gasolina y el diésel, con porcentajes que llegan a cerca del 21%, respectivamente, comenzaron a superar juntos el dominio, que tiene hasta ahora, el gas natural, apuntó también el analista.

El transporte genera más del 50% de las emisiones de CO2

El transporte en sus diversas modalidades fue identificado también como principal generador de las emisiones de gases de efecto invernadero en el país.

“Más del 50% del total de las emisiones de CO2, están determinadas por el aumento del transporte”, subrayó Arce.

Para respaldar su posición, el analista apeló a las estadísticas y registro de cantidad de vehículos que existen en el Estado.

“El transporte consumió el 82% de los combustibles fósiles hasta el año 2019”, apuntó.

Entre los derivados de petróleo de mayor demanda del sector transporte está la gasolina con un 100%, el Jet Fuel 97%, diésel 87%, y el gas natural con solo el 39%, detalló.

De este porcentaje de demanda de hidrocarburos, el 69% corresponde a gas natural, energía que utilizó el transporte hasta en un 56%, la industria 19% y el sector residencial 14%, acotó.

Llamo la atención, sin embargo, el consumo de hidrocarburos que registro la minería con una participación de solo un 2%, según las estadísticas que mostró el analista.

La demanda intensa de hidrocarburos que registró el parque automotor se debe a un crecimiento exponencial de la cantidad de vehículos en el país, informó Arce.

 “El parque automotor creció a razón de 125 mil unidades por año. En la última década subió de 1.08 millones a 2.100 millones al año 2019”, mencionó cifras.

Arce, sin embargo, señala que el número de rodados circulando en el Estado, es más ya que, ingresaron en los últimos años, una cantidad significativa de vehículos de contrabando y, recientemente, el gobierno alentó la posibilidad de nacionalizar, aproximadamente, 200 mil automotores, adicionales, que en los hechos están en el país y consumen combustibles fósiles y subvencionado.

De esta cantidad de autos circulando en el territorio nacional, 90% corresponde al sector privado, 6% a los rodados que prestan servicio público, mientras que el Estado concentra solo el 3%, indicó.

BD/EMV





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