La guerra comercial no cumplió el objetivo de disminuir o reducir el déficit comercial con todos los países que fueron objeto del arancel reciproco, sino provocar desviación de las importaciones de fuentes más baratas a países proveedores más caros.
Brújula Digital|24|03|26|
Gabriel Loza
La imagen que se tenía del imperialismo como exportador de manufacturas e importador de materias primas, como lo fue Inglaterra, no resulta tan obvio en el caso de Estados Unidos.
Es el segundo exportador mundial, desplazado por China, pero primer importador de mercancías. Participa con el 8,3 % de las exportaciones mundiales y con 13,2 % de las importaciones mundiales. Es un exportador neto de productos agropecuarios, como soya, maíz, trigo, algodón y así como de gas natural y aceites de petróleo, siendo exportador neto de materiales e insumos industriales.
Es el segundo exportador de manufacturas en el mundo con un 17,3 % del total, mientras que China ocupa el primer lugar con un 27,7 % de participación. El peso de las exportaciones de bienes y servicios respecto al tamaño de su economía siempre fue bajo en relación a otros países desarrollados, un 5,4 % en 1970 y en 2024 del 11,1 % de su PIB, a diferencia de la metrópoli Inglaterra en la fase del imperio británico.
Importador neto de bienes
Desde los años setenta del siglo XX, Estados Unidos ha pasado a ser un país con déficit comercial; es decir un importador neto de bienes, aunque en los últimos años se ha convertido en un exportador neto de productos del petróleo, es importador neto de petróleo crudo.
En 2025, el déficit comercial de bienes era de $us 1.215,4 mil millones y tiene un superávit comercial en productos del petróleo de $us 57,4 mil millones, pero sigue siendo deficitario en petróleo crudo ($us 40,3 mil millones), de lo cual se podría derivar su interés por las reservas de petróleo venezolano, las mayores del mundo, superiores a las de Arabia Saudita y más de cinco veces las de Estados Unidos, y cuarto país en reservas de gas en el mundo. Así también contribuiría a entender la guerra contra Irán, que es el país con mayores reservas de gas en el mundo, el tercer país con reservas de petróleo y el sexto en producción.
También se tiene la imagen que Estados Unidos sigue siendo el líder indiscutible en tecnología gracias a su ecosistema de innovación, empresas tecnológicas de vanguardia y universidades de prestigio. Silicon Valley es el epicentro del desarrollo en Inteligencia Artificial, software, hardware y biotecnología. Sin embargo, desde el punto de vista del comercio de tecnología, llama la atención el saldo comercial de productos de “tecnología avanzada”. Según Census (2026), presenta un déficit de $us 414,6 mil millones de dólares, mostrando que sería un importador neto de productos de tecnología avanzada, contrariamente a lo esperado dado su liderazgo tecnológico.
Disminución o desviación del déficit comercial
Los efectos de la guerra arancelaria de Trump no fueron los deseados en términos agregados, puesto que el déficit comercial de bienes continuó creciendo de $us 1215,4 mil a $us 1240,9 millones en 2025, un 2 %, evidenciando más bien que hasta el presente lo que ha hecho fue solo desacelerar su tasa de crecimiento del déficit comercial de bienes, no revertirlo. Sus exportaciones crecieron en 5,7 % pero también las importaciones lo siguieron haciendo (4,3 %).

El efecto de desviación de comercio se dio como se esperaba con China, (Gráfico) donde el déficit comercial disminuyó en $us 93,4 mil millones (31,6 %) y sus importaciones se desplomaron en $us 130,4 mil millones (29,7 %), con la Unión Europea el saldo negativo disminuyó en $us 17,1 mil millones, con un descenso de $us 27,5 mil millones en sus importaciones. Lo que no se esperaba era la caída de déficit con Canadá en $us 15,5 mil millones, asociados a la caída de sus importaciones en $us 28,9 mil millones (7 %).
Los principales países que se beneficiaron del desvío de comercio fueron, en primer lugar, Taiwan con un aumento en $us85,2 mil millones de sus importaciones y una elevación del déficit comercial en $us 73 mil millones, casi un 100 % de incremento, como consecuencia del aumento de sus importaciones (73,3 %).
En segundo lugar, sorprendentemente, Viet Nam con una expansión de su déficit comercial en $us 54,7 mil millones como consecuencia de una subida en $us 57,4 mil millones de sus importaciones.
Le siguió en importancia México, con un aumento del déficit en $us 25,4 mil millones, debido a un incremento de $us 29,4 mil millones en importaciones, e India con una ampliación de su déficit en $us 12,4 mil millones, como producto de un ascenso de $us 16,5 mil millones en sus importaciones (Gráfico).
En consecuencia, la guerra comercial no cumplió el objetivo de disminuir o reducir el déficit comercial con todos los países que fueron objeto del arancel reciproco, sino provocar desviación de las importaciones de fuentes más baratas a países proveedores más caros según criterios geopolíticos discriminatorios. Y la “intervención militar” en Venezuela e Irán parecieran tener más razones económicas que ideales democráticos.