Patricia Patiño presentó una petición de informe escrito con 30 preguntas, y pidió interpelaciones para esclarecer presuntos vínculos entre autoridades, ejecutivos y empresas privadas del sector energético.
Brújula Digital 12I02I2026
La diputada del Partido Demócrata Cristiano Patricia Patiño denunció la existencia de un presunto “triángulo de la corrupción” al interior de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que operaría desde la gestión pasada y estaría vinculado a la circulación de combustible adulterado en el país.
En conferencia de prensa, la legisladora presentó una exposición que denominó: “Cártel de la gasolina basura: del lobby del litio a la adulteración de combustible”. A partir de fotografías y supuestos nexos entre actores políticos, ejecutivos de la estatal petrolera y empresas privadas relacionadas con el transporte de carburantes, la autoridad alertó sobre una actividad delictiva organizada. “Lo he denominado el 'Cártel de la gasolina basura', por los nexos de corrupción que se tiene en YPFB y sobre todo por los intereses de algunos personajes”, sostuvo Patiño.
Según la diputada, el esquema involucraría a Marcelo Arce Mosqueira, a quien identificó como el “gran negociador del litio”; a Jorge Alberto Roca Kauffman, expresidente de Lithium One Bolivia y actual director de YPFB; y al presidente de la estatal, Yussef Akly. También mencionó a la empresa Energy Oil Corporation PM SRL y a Camin Cargo como parte del presunto entramado.
Patiño cuestionó un posible conflicto de intereses al señalar que Roca sería socio de una empresa de transporte de combustible y, al mismo tiempo, miembro del directorio de YPFB. “¿Cómo el señor Roca puede ser dueño de las cisternas y al mismo tiempo director de YPFB? ¿Estamos ante una empresa pública al servicio del país o ante una red que viene haciendo negocios y que ahora nos vende agua y alcohol por gasolina?”, afirmó.
La legisladora aseguró que existiría continuidad en estos vínculos desde la anterior gestión y sostuvo que el supuesto entramado estaría diseñado para obtener beneficios económicos a través de la comercialización de combustible adulterado. “La gasolina basura no es un error técnico, es un negocio ilícito”, declaró, y anunció que presentó una petición de informe escrito (PIE) con 30 preguntas dirigidas al presidente de YPFB, al ministro de Hidrocarburos y a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Asimismo, anunció que impulsará interpelaciones y acciones legales para que se esclarezcan los hechos.
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