La verificación de la calidad de los combustibles que se consumen en Bolivia pasa por varias etapas, donde la más importante no es necesariamente la que se realiza en las cisternas o los tanques de almacenamiento.
Brújula Digital|09|02|26|
En Paraguay y Argentina la verificación está a cargo de la empresa Intertek y en Chile es responsabilidad de Camin Cargo. La gasolina paraguaya apenas cumpliría con los estándares de calidad internacionales
La verificación de la calidad de los combustibles que se consumen en Bolivia pasa por varias etapas, donde la más importante no es necesariamente la que se realiza en las cisternas o los tanques de almacenamiento, sino la que se hace en origen, es decir, en puntos de compra como Paraguay, Chile y Argentina, países desde donde llega la mayor parte de la gasolina y el diésel que se comercializa en Bolivia.
Por lo que se sabe, el componente principal de los contratos de verificación es la cantidad y, en mucho menor medida, la calidad, que se realiza esporádicamente y a solicitud expresa de YPFB.
Fuentes del sector informaron a Brújula Digital que las diferencias de calidad entre la gasolina que proviene de Paraguay y la de Chile, por ejemplo, son “abismales”.
De acuerdo con los rangos de medición, en una escala de 0 a 5 para la presencia de residuos sólidos –“gomas” es el término técnico–, donde las más próximas a “0” son las menos “contaminadas”, la gasolina de Paraguay llega a 4,5, lo que significa que está en el “límite” máximo “negativo” para contar con el visto bueno.
“Potencialmente, por la cantidad de residuos sólidos, la gasolina paraguaya podría ocasionar problemas en los motores de los vehículos, sobre todo en los inyectores y en las áreas específicas de la combustión”, advierten.
Las mismas fuentes indican que, en el caso de la gasolina chilena, la calificación o rango es de 0,5, es decir, que prácticamente no tiene residuos que puedan resultar dañinos.
El problema es que no es fácil discriminar dónde se comercializa el combustible de origen paraguayo y dónde el chileno o argentino, y mucho menos saber con precisión si en la muestra aleatoria que se utiliza para la verificación de calidad en Bolivia se pueden distinguir los orígenes.
“Lo óptimo sería tener una referencia de los informes de verificación en origen, que son realizados por Intertek y Camin Cargo, las empresas que efectúan los controles en los principales puntos fronterizos donde se abastecen las cisternas que transportan la gasolina y el diésel hacia los puntos de almacenamiento y distribución en Bolivia”, añaden.
De acuerdo con los informes, Intertek, una empresa paraguaya con representación en Bolivia, participó en varios procesos de licitación junto a la argentina Camin Cargo –empresa con oficinas y operación en Bolivia desde el año 2021– para verificar cantidad y, en menor medida, calidad de la gasolina y el diésel.
“Intertek y Camin son las competidoras en este rubro y las principales protagonistas en las licitaciones. Camin ganó la licitación para la gestión 2025 y se hizo una adenda para ampliar un mes la contratación, antes de realizar una nueva licitación para 2026, también adjudicada a Camin y suspendida recientemente por YPFB”, señalan las fuentes.
“La verificación de calidad es mínima, comparada con el volumen de combustibles –gasolina y diésel– que llegan al país casi todos los días. Estamos hablando de, a lo sumo, medio centenar de verificaciones al año, donde no todas las ejecuta la empresa contratista, porque, de acuerdo con la ley, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) también debería realizar ese trabajo”, explica una de las fuentes.
La polémica que envuelve a YPFB suma un elemento que podría ayudar a desentrañar el misterio que todavía rodea el tema de la contaminación de la gasolina que se vende en Bolivia. Es posible que la investigación deba seguir el “ducto” que conduce hasta los países donde se compra el combustible.
BD/RPU