El Ministerio de Economía prevé un incremento sostenido de la inversión directa a partir de reformas fiscales y legales orientadas a reactivar sectores estratégicos y mejorar la confianza internacional.
Brújula Digital|09|02|26|
El ministro de Economía José Gabriel Espinoza informó que Bolivia apunta a captar alrededor de 2.000 millones de dólares en ingresos directos provenientes de la minería y la agroindustria hacia el 2027, como parte de una estrategia económica enfocada en atraer inversiones y reinsertar al país en los mercados globales.
En una entrevista a D News, la autoridad explicó que para la presente gestión se proyecta la llegada de aproximadamente 700 millones de dólares en inversión directa, una cifra que, si bien todavía es moderada, representa un avance significativo respecto a años anteriores.
“Este año estamos proyectando recibir cerca de 700 millones de dólares. Es un salto importante y la meta es que, hacia 2027, tanto la minería como la agroindustria generen ingresos cercanos a los 2.000 millones de dólares”, señaló Espinoza durante la entrevista.
El ministro indicó que la política económica del Gobierno se sustenta en la reestructuración fiscal, la mejora de la eficiencia operativa del Estado y el fortalecimiento de sectores productivos clave. En ese marco, destacó la necesidad de una agenda legislativa que brinde seguridad jurídica y previsibilidad a los inversionistas.
Espinoza recordó que la actual administración recibió un escenario complejo, marcado por más de una década de déficit fiscal acumulado, que alcanzó el 12 % del Producto Interno Bruto en el último año, además de un sistema de subsidios a los hidrocarburos que representaba cerca del 4 % del PIB, con pérdidas asociadas al contrabando.
Como parte de la estrategia de mediano plazo, el Gobierno prevé impulsar modificaciones a las leyes de inversiones, hidrocarburos y minería durante 2026, así como ajustes al sistema tributario en 2027 y, de ser posible, reformas a la legislación laboral en los próximos dos años.
“El objetivo es que cada dólar que ingrese al país signifique confianza, reducción de riesgo y capacidad de generar más desarrollo, infraestructura y divisas”, afirmó el ministro, al remarcar que Bolivia busca integrarse a las cadenas globales de valor no solo desde una lógica extractiva, sino también productiva e industrial.
BD/LE