El 90 % de los usuarios en Facebook y el 74 % en X considera que la estatal petrolera debe resarcir a los afectados, en medio de investigaciones internas y protestas del transporte.
Brújula Digital|06|02|26|
Un sondeo de opinión realizado por Brújula Digital a través de sus redes sociales muestra que una amplia mayoría de la población considera que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) debe pagar los daños en vehículos que habrían sido provocados por la mala calidad de la gasolina distribuida en el país.
A la pregunta “¿YPFB debe pagar los daños en vehículos que habrían sido causados por la mala calidad de la gasolina?”, el 90 % de los participantes en Facebook respondió afirmativamente, frente a un 10 % que se manifestó en contra. En Twitter, el 74 % también se inclinó por el “ní”, mientras que el 26 % respondió “no”.
Los resultados del sondeo se conocen tras las denuncias de mala la calidad del combustible. El presidente de YPFB, Yussef Akly, aseguró que el problema fue identificado, diagnosticado y aislado, y que actualmente los surtidores del país cuentan con gasolina que cumple los estándares de calidad.
Según explicó, las pruebas técnicas detectaron la presencia de goma y manganeso en algunos tanques, componentes que generan sedimentos con el paso del tiempo y que estarían asociados a gasolina de baja calidad adquirida en anteriores gestiones. “Si el combustible es de mala calidad, se asienta en los tanques y genera ese sedimento del que estamos hablando”, afirmó.
Akly sostuvo que el sistema de abastecimiento fue corregido y que la gasolina que ahora llega a las estaciones de servicio es distribuida de manera eficiente y segura. No obstante, esta semana el gobierno reconoció que se comercializó combustible que no cumplía estándares internacionales, atribuyendo el problema a la mezcla de carburantes de distintas gestiones.
Paralelamente se registraron protestas de transportistas en varias ciudades, cuyos dirigentes denuncian daños mecánicos en sus vehículos y exigen resarcimiento económico. El titular de YPFB informó que se mantienen reuniones con el sector para analizar la situación.
Asimismo, la estatal inició investigaciones internas para esclarecer posibles irregularidades en los procesos de mezcla de combustibles. Akly no descartó una posible “mano negra”, que habría saboteado su gestión, y anunció el despido de 360 funcionarios, tras detectarse combustible desestabilizado en tanques ubicados en Oruro, Trinidad y Montero, en el departamento de Santa Cruz.
El sondeo de Brújula Digital refleja que, mientras avanzan las investigaciones, la percepción ciudadana apunta mayoritariamente a que YPFB debe asumir la responsabilidad por los daños ocasionados.
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