El Gobierno invitó al secretario de Estado, Marco Rubio, a visitar el país, lo que sería histórico. Bolivia gana peso global por su litio y otros recursos críticos clave en la región, dice el canciller Fernando Aramayo.
Brújula Digital|06|02|26|
Los minerales estratégicos y las tierras raras se han convertido en uno de los ejes del renovado acercamiento entre Bolivia y Estados Unidos, en un contexto global marcado por la transición energética y la disputa por el control de cadenas de suministro, un escenario en el que el país gana relevancia por sus reservas de litio y otros recursos críticos.
En ese contexto, el canciller Fernando Aramayo dijo a Brújula Digital que el Gobierno boliviano ha invitado al secretario de Estado, Marco Rubio, un hecho que, de darse, sería histórico y marcaría un punto de inflexión en las relaciones bilaterales. La última vez que un secretario(a) de Estado visitó el país fue Madeleine Albright el año 2000.
“La visita de Rubio sería para materializar acuerdos y dar mucha más profundidad a esta relación que hace menos de tres meses fue restablecida”, agregó el canciller.
El canciller situó este acercamiento en un escenario internacional marcado por la reconfiguración de la geopolítica global. Por ejemplo, en un contexto global donde la transición energética y la geopolítica definen nuevas dependencias, los minerales estratégicos y las tierras raras han subido a la categoría de recursos críticos para la seguridad nacional los países.
Su valor estratégico radica en ser componentes insustituibles en tecnologías de vanguardia: desde baterías de vehículos eléctricos, turbinas eólicas y paneles solares, hasta equipos de defensa (misiles), celulares y fibra óptica.
El país ocupa una posición relevante en este escenario ya que posee importantes reservas de litio, considerado clave para el almacenamiento de energía, así como otros minerales estratégicos como zinc, plata, estaño, oro e indio, este último fundamental para pantallas táctiles de dispositivos electrónicos. También cuenta con yacimientos de magnetita y hematita, asociados al Mutún, con potencial para usos industriales y tecnológicos.
Bolivia, subrayó, ocupa un lugar en ese nuevo mapa global. De los 35 minerales considerados prioritarios por Estados Unidos, el país posee 31, y de las 17 tierras raras, posee seis. “Esto nos dice que tenemos que tomar conciencia del peso específico que tenemos”, sostuvo.
Quien sea parte de las cadenas de suministro tendrá ventajas en la industria del siglo XXI. Actualmente, China domina con más del 80% del procesamiento mundial de tierras raras, generando una carrera global por diversificar el origen de estos materiales.
El miércoles pasado, Aramayo y Rubio se reunieron en Washington en el marco de la Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos; Rubio solo se reunió con tres de los 50 cancilleres y otros ministros asistentes.
“EEUU apoya a su amiga Bolivia en su camino hacia una nueva vía de reformas promercado. Hoy mantuvimos una conversación productiva con el canciller Aramayo, mientras fortalecemos nuestra relación y avanzamos en objetivos comunes en nuestra región”, dijo Rubio en un mensaje publicado en su cuenta de X.
En la entrevista con Brújula Digital, Aramayo recordó que se estima que Bolivia concentra alrededor de 23 millones de toneladas métricas de litio, cerca del 20% de las reservas mundiales.
“Estamos hablando de cientos de miles de millones de dólares. Si somos inteligentes en su aprovechamiento, respetamos las leyes ambientales y nos sumamos a cadenas de valor e industrialización, podemos ir mucho más allá de la típica regalía”, afirmó.
A esa riqueza se suma el potencial del Mutún, cuyas reservas alcanzan aproximadamente 40.000 millones de toneladas, con importantes contenidos de hematita y magnetita. Para el canciller, este yacimiento “nos pone en otro sitial”, incluso más allá del hierro, por la diversidad de minerales estratégicos que contiene.
No obstante, Aramayo advirtió sobre los riesgos de la llamada “trampa de los recursos naturales”, recordando que los países con mayores riquezas naturales no son necesariamente los más desarrollados. “Ese mensaje sigue vigente. Ahí tenemos que ser inteligentes al momento de ver cómo aprovechamos esto”, remarcó.
BD/RPU