El Gobierno autorizó la exportación de 880 mil toneladas de soya mediante un certificado único hasta 2026. Los productores valoran el trámite simplificado, pero Anapo mantiene su demanda de una liberación total de las exportaciones y critica controles y precios regulados.
Los productores de oleaginosas destacaron que el gobierno haya autorizado la exportación de hasta 880 mil toneladas de grano de soya mediante un trámite simplificado.
Sin embargo, la posición del sector continúa siendo el demandar “la liberación total” de las exportaciones de soya y sus subproductos.
El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) Abraham Nogales, explicó que la liberación fue establecida mediante la emisión de un certificado único de abastecimiento interno por la cantidad de 880 mil toneladas de grano de soya, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026.
El trámite simplificado permite exportar de inmediato el volumen señalado sin cupos ni trámites adicionales, de forma individual, con lo que se facilita la operativa de exportación para el sector productor.
“Esta medida nos sirve en lo inmediato y es un avance para mejorar los precios de esta cosecha de la campaña de verano 2025-2026”, señaló Nogales según una nota de prensa de la entidad.
Anapo destacó también que el gobierno haya eliminado los cupos y las bandas de precios para la harina y la cascarilla de soya, estableciendo que los acuerdos de comercialización se definan desde ahora entre privados.
No obstante, la entidad gremial expresó observaciones sobre algunos aspectos que aún generan preocupación en la cadena productiva, como es la fijación de un precio máximo para los aceites de soya y girasol.
Asimismo, para la venta de subproductos se mantienen los convenios de abastecimiento y la obligación de remitir informes de compra-venta cada 15 días, un mecanismo de control que, según Anapo, resulta incómodo para los actores de la cadena productiva.
Anapo espera que estas medidas sean solamente transitorias y que en breve el gobierno emita un nuevo decreto que aplique liberación plena de las exportaciones para generar “señales más favorables para el sector productivo”.
El ejecutivo de Anapo reiteró que mantener autorizaciones, certificaciones y controles innecesarios solo generan incertidumbre para la inversión, reducen el uso de la tecnología, lo que redunda en baja productividad, bajando la producción.
BD/RPU