El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó que el Gobierno actuó con responsabilidad y pragmatismo al enfrentar el reciente conflicto social que derivó en la abrogación del Decreto Supremo 5503.
Brújula Digital|19|01|26|
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó que el Gobierno actuó con responsabilidad y pragmatismo al enfrentar el reciente conflicto social que derivó en la abrogación del Decreto Supremo 5503, y defendió el diálogo directo con sectores movilizados como el único camino viable para evitar un enfrentamiento entre bolivianos y preservar la estabilidad del país.
Entrevistado por la periodista Amalia Pando, del programa Cabildeo, el ministro aseguró que no existe información oficial sobre el paradero del expresidente Evo Morales, más allá de “trascendidos” y de lo que describió como una “desaparición sui géneris” de los espacios públicos que solía ocupar.
Subrayó que el actual Gobierno lleva apenas 70 días y afirmó que, en ese periodo, se logró estabilizar la economía, reducir el precio del dólar, mejorar la calificación de riesgo y recuperar la confianza de los organismos internacionales, aunque admitió que el proceso de transformación aún está lejos de concluir.
Al referirse a su participación en las negociaciones con la dirigencia de la COB en la ciudad de El Alto, en un contexto marcado por antecedentes de violencia, Lupo negó haber sentido miedo o haber enfrentado un ambiente hostil. Explicó que la decisión de acudir personalmente junto con otros cinco ministros, respondió a la dinámica propia de los movimientos sociales, en especial del sector campesino, donde los acuerdos deben ser explicados y validados por las bases.
Según relató, los propios dirigentes garantizaron la seguridad de los ministros mediante su policía sindical y no se registraron agresiones durante el encuentro, excepto discursos encendidos.
En la entrevista con Cabildeo, sostuvo, sobre el fondo del conflicto, que el objetivo central del Gobierno nunca fue la defensa formal del decreto, sino la preservación de lo que consideró esencial: la eliminación de los subsidios de los combustibles.
Precisó que el acuerdo alcanzado permitió mantener los bonos sociales, considerados clave para la estabilidad social, mientras que algunos aspectos del decreto serán incorporados posteriormente en un proyecto de ley orientado a fortalecer la seguridad jurídica y la inversión.
Frente a las críticas que advierten que el Ejecutivo habría quedado rehén de organizaciones como la COB o los ponchos rojos, Lupo planteó una lectura distinta. A su juicio, el conflicto abrió canales de comunicación que antes no existían y permitió acercarse a sectores sociales desde una lógica diferente a la del pasado, cuando –según señaló– muchos de ellos formaban parte del aparato gubernamental. Destacó como resultado positivo el acuerdo con el sector campesino, centrado en un sistema productivo que impulse el empleo y la productividad en las comunidades.
Durante los bloqueos carreteros, muchas personas, entre dirigentes políticos, analistas y usuarios de redes sociales, demandaron que se aprobara el estado de sitio. Consultado al respecto, Lupo afirmó que se trata de un recurso extremo y de última instancia y que en este caso no era necesario utilizarlo.
Lupo reconoció, sin embargo, la dificultad de desmontar lo que describió como un “andamiaje” heredado de 20 años de gestión del MAS, en referencia a la permanencia de funcionarios y estructuras del pasado.
Sobre la restitución de depósitos en dólares, indicó que el Ejecutivo trabajará en mecanismos de repatriación y devolución conforme lo permita la economía, aunque evitó fijar plazos concretos. Afirmó que el objetivo central es consolidar la confianza como condición previa para cualquier medida de ese tipo.
BD/RPU