En buena hora ha ocurrido el cambio de gobierno para que las obras y proyectos dejen de subir de precio y sean prontamente concluidos.
Brújula Digital|08|01|2026|
Hugo del Granado Cosio
La última noticia que se tiene del ferrocarril Bulo Bulo–Montero, dada por una nota del Ministerio de Obras Públicas (Brújula Digital 04|01|26), informa que la prueba de carga del primer tramo se hará en febrero próximo. El Ministerio no informa cuando se harán las pruebas de carga de los dos tramos restantes, por lo que aún no hay fecha definida de entrega del proyecto.
Este ferrocarril se tuvo que construir ante la pésima ubicación de la planta de urea en Bulo Bulo para poder sacar la producción hasta Santa Cruz, y de ahí a los mercados de exportación que básicamente son Brasil, Argentina y Paraguay. Está compuesto por tres tramos: el primero es entre Yapacaní y Montero (93 km); el segundo es Yapacaní-Bulo Bulo (56 km) y el tercero está constituido por tres puentes mayores sobre tres ríos y otros menores (1,46 km).
Es un proyecto de solo 149 km más puentes y demoró hasta enero de 2026, más de 15 años. Ni construir el tren bioceánico tomaría tanto tiempo. Hasta el año 2019, el costo del proyecto estaba en $us 287,2 millones y, con seguridad, se ha ido incrementando en los últimos seis años. Además, su ausencia ha representado un costo promedio anual en $us 4,5 millones por transporte por carretera hasta Santa Cruz. Yo escribí un artículo el año 2023 alertando sobre la tragedia del proyecto.
Será interesante hacer un recuento de lo sucedido con este proyecto. La inversión programada para los tres tramos era de $us 235,5 millones, la supervisión de la obra debía costar 10 millones más y el plazo de entrega era de dos años. Debía entregarse el conjunto de tramos el año 2015.
Cada uno de estos tramos fueron licitados por separado a fines de 2013 e inicialmente adjudicados a las compañías chinas CAMCE (el tramo I, por $us 104,8 millones de dólares) y CRCC (el tramo II, por $us 83,7 millones, y a la española Puentes y Calzadas Infraestructura (puentes mayores sobre los ríos Ichilo, Yapacaní y Piraí a la empresa española por 47 millones). Los respectivos contratos se firmaron inmediatamente.
Las empresas chinas seleccionadas no cumplieron con los contratos y fueron rescindidos. A la CRCC en diciembre de 2014 debido a incumplimiento del cronograma de inversiones, y a la CAMCE en diciembre de 2015 por las mismas razones. Los nuevos contratos se firmaron con la empresa CONVISA.
La inauguración de las obras estuvieron a cargo del expresidente Evo Morales en septiembre de 2013.
De acuerdo a las estimaciones del Ministerio de Obras Públicas, para 2019 debían haberse completado los dos tramos. Por eso habría que preguntarse: ¿por qué tardaron seis años en hacer las pruebas de carga del primer tramo?
Seguramente creyendo que el proyecto del ferrocarril sería concluido rápidamente, el gobierno de Morales decidió invertir $us 28,58 millones en la compra de 250 vagones con capacidad de 50 toneladas y 500 contenedores. Este material rodante es usado sólo en el tramo Montero-Puerto Quijarro en tanto se concluya la construcción del ferrocarril Bulo Bulo-Montero.
La actual directora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles del Ministerio de Obras Públicas, informó que desde el año 2013 se viene ejecutando la inspección de toda la línea férrea entre Bulo Bulo y Montero. ¿Será posible que una inspección de 149 km demore 12 años? Informó también que los contratistas de los dos otros tramos se han comprometido a instalar faenas para acelerar el proyecto y que se hará un seguimiento estricto para que los proyectos avancen.
En buena hora ha ocurrido el cambio de gobierno para que las obras y proyectos dejen de subir de precio y sean prontamente concluidos.