Con apenas 2 minutos en la cancha, el “9” tuvo su primera chance de gol. Rato después hizo una magnífica asistencia. Y, por si fuera poco, cerró la goleada con un perfecto tiro penal.
Brújula Digital, Premium|1|3|26|
Minuto 62 del partido Oriente vs. Tomayapo: Marcelo Martins salta a la cancha. El público presente en el estadio Tahuichi Aguilera le lanza una ovación de bienvenida. Es el regreso al fútbol del goleador histórico de la selección nacional. Un casi gol, una perfecta asistencia y un gol son su carta de presentación.
Martins está de vuelta 1.703 días después. No pisaba un terreno del fútbol profesional hace dos años y dos meses y pico. La última vez había sido el 17 de noviembre de 2023, cuando aún lucía la camiseta de Independiente del Valle del fútbol ecuatoriano.
Este domingo 1 de marzo reapareció con una camiseta blanca con vivos verdes y con el característico número 9 en la espalda. Jugó 38 minutos del segundo tiempo.
Apenas 2 minutos después de haber ingresado a la cancha tuvo su primera oportunidad de gol. A los 64’ le quitó la pelota a un zaguero, quedó frente al arco y disparó bajo, pero el golero de Tomayapo Gonzalo Rehak le ahogó la conquista; sin embargo, el rebote lo recogió Leonardo Vaca y la mandó adentro (2-0).
Martins, Vaca y sus compañeros celebraron en grande. Se abrazaron, gritaron y hasta saltaron. Íntimamente festejaron más la vuelta de Marcelo y su participación inmediata y decisiva en esa jugada.

Vital en ataque
Sin Marcelo Martins, Oriente iba ganando por 1 a 0. Con el delantero en el terreno de juego, el resultado se extendió a 5 a 1. El albiverde se clasificó a la próxima fase del Torneo Repechaje de la FBF.
Martins participó en por lo menos tres jugadas que acabaron con la pelota en la red contraria. No tocó mucho el balón, pero cuando lo hizo fue determinante.
La primera fue en ese tanto de Vaca. La segunda, una perfecta asistencia suya para el gol de Nabil Nacif que subió el resultado a 4 a 1. Martins recibió y tocó cortito, de primera, para la definición de su compañero.
Y, la tercera, fue su gol de penal. A los 98’ se paró frente al balón y remató de derecha fuerte buscando el palo también derecho de Rehak para el definitivo 5 a 1.
Martins no midió nada en su festejo. Brotaron las emociones. Corrió hacia el alambrado de la curva y se trepó en él para festejar con los hinchas. Los aficionados lo aplaudían y ovacionaban a rabiar.
Cumplidos 38 años de edad y muy cerca de los 39, el histórico goleador boliviano ha vuelto. Todas las miradas estaban dirigidas a él. También las de la selección nacional.
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