El joven jugador de Always Ready ya recibió ofertas del exterior. Su padre, el exfutbolista Juan Maraude, afirma que no se van a apresurar. En esta entrevista, además cuenta cómo nació su hijo al mundo del fútbol.
Brújula Digital, Premium|26|2|26|
Un club de la MLS de los Estados Unidos quiso contratar a principio de año a Jesús Maraude. El tema no prosperó porque solo quería llevarlo a préstamo. Ya el año pasado hubo varios sondeos desde el exterior.
A sus 18 años recién cumplidos y por sus habilidades en el fútbol, Maraude está siendo seguido desde afuera y al paso que va todo apunta a que no tardará en marcharse al exterior.
Estuvo en las selecciones nacionales menores, jugó el Mundial Sub-17 y también pisó la absoluta como invitado y en juegos amistosos.
Actualmente lleva la camiseta 10 de Always Ready. Su adaptación rápida al fútbol profesional llama positivamente la atención.
De tal palo, tal astilla
Jesús Maraude es hijo de un exfutbolista argentino. Hace 25 años, Juan Maraude llegó al país desde su natal Argentina y se internó en el fútbol tarijeño de asociación.
Virtualmente toda su trayectoria la hizo en Bolivia. Se convirtió en goleador. Sus cálculos bordean los 100 tantos anotados sobre todo en Mamoré, Oriente Petrolero y Bolívar.
La familia Maraude radica en Tarija, donde nació Jesús. Juan llegó estos días a La Paz para verlo y, además, tener una entrevista con el presidente del club Andrés Costa.
El Equipo Deportivo, que actualmente se transmite en streaming, lo entrevistó el miércoles. Más allá de recordar la muy buena trayectoria del padre, el punto también fue ver lo que pasa con el hijo.
“Los hijos de futbolistas tienen gran ventaja. Uno sabe guiar a sus hijos en el camino si ellos elijen también jugar”, dice Maraude padre.
“Cuando él aún era chiquito ya lo tenía claro. Cuatro, cinco, seis años. Yo jugaba y él siempre estaba en el estadio, en el vestuario, en las concentraciones, mamó todo lo que fue el fútbol de entonces. Ahí me di cuenta de que iba en el camino correcto”.

Su formación
El Club Atlético Albiceleste es una escuela de fútbol en Tarija, la dirige Juan Maraude. Su hijo estuvo ahí hasta los 12 años.
Fue “ojeado” por el Grupo City que junto con Bolívar tiene su Academia en Santa Cruz de la Sierra. Se marchó de Tarija a la capital oriental a esa edad. Ahí terminó de ser formado.
“Como familia le estamos agradecidos al Grupo City y a la gente de Bolívar, le enseñaron mucho y le trataron muy bien”.
¿Por qué entonces no llegó a Bolívar y, en cambio, se transformó en jugador de Always Ready?
“Es simple. Se habló con Bolívar y también apareció Always Ready. En Bolívar, que cumplió 100 años, no iba a tener la posibilidad de jugar; en Always Ready, todo lo contrario. Entonces él mismo eligió estar en el lugar donde vio que iba a tener más oportunidades y, la verdad, Andrés Costa y compañía lo han tratado muy bien y, lo principal, es que está jugando”.
Con Always Ready tiene contrato hasta junio de 2028. El 60% le corresponde al club y el 40% a su familia, en caso de una transferencia.
“Hubo la opción de la MLS pero era a préstamo. Vamos a esperar, no estamos desesperados”.
Hoy por hoy, ni siquiera tiene un empresario o una empresa que lo represente. Lo hace, por el momento, su padre.
“Ya nos han llamado empresas y empresarios de Brasil, Italia, México, España. En algún momento se va a dar, la cuestión legal es complicada y difícil, no la puede manejar solo uno. Vamos a ver”.
El sueño de padre y de hijo
Maraude padre cree que “la mejor posibilidad va a llegar después de la Copa Libertadores de América” que Always Ready jugará desde abril. Considera que ese torneo “será la mejor vitrina” para que su hijo sea visto.
“Hoy está teniendo más minutos que el año pasado. El profe (Julio César) Baldivieso lo está guiando muy bien. Desde el año pasado Jesús ha tenido posibilidades de irse, pero queremos que se consolide en Primera de Bolivia y después que vaya a un fútbol competitivo. Mi sueño es verlo en una liga altamente competitiva”.
Maraude hijo también sueña en grande. Europa es su meta. Se está preparando. Bachiller el año pasado, hoy por hoy incluso está aprendiendo el inglés.
“El idioma universal le va a servir en el fútbol y en la vida. Hoy pensamos que puede ir a un fútbol competitivo, no solo por dinero. El dinero va a llegar más adelante, no hay que desesperarse”.
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