Bolivia no le pudo ganar a México. Otra vez la selección tuvo mucho la pelota, llegó bastante a territorio contrario; sin embargo, nada de eso le sirvió a la hora de la puntada final.
Brújula Digital, Premium|25|1|26|
Un dominio incesante de Bolivia frente a México terminó siendo insignificante o trivial en la puntada final. La Verde fue “mucho ruido y pocas nueces” en ataque una vez más.
Para un equipo con mucha tenencia de pelota y con amplio juego en territorio contrario, cuatro claras situaciones para convertir resultan demasiado pocas. De paso, desperdiciadas.
Más allá de las aproximaciones al área que fueron muchas, generalmente con centros ya sea de Fernando Nava o Lucas Macazaga, o disparos de Ramiro Vaca y Carlos Melgar, en el primer tiempo Bolivia apenas tuvo un “casi gol”.
A los 40 minutos, Nava hizo una jugada individual que la definió con una buena pegada de derecha, pero el arquero mexicano logró atajar con mano cambiada.
En el arranque del segundo tiempo (50’) estuvo cerca del primer tanto. La acción se originó en una mala salida de México, la pelota le llegó a Melgar, cuyo disparo fue a dar en el palo derecho. Mala suerte.
Nava tuvo otra a los 60’. Entró al área contraria por izquierda, recibió solo, sin embargo, su disparo elevó el balón. El extremo desperdició desde buena posición.
Debutó en la Verde Juan Godoy. El delantero paraguayo-boliviano fue llamado para este partido. El DT Óscar Villegas lo puso desde el comienzo del segundo tiempo, sin embargo, solo apareció a los 77’, un buen cabezazo frontal al que le faltó dirección luego de un centro de Máximo Mamani. Ameritaba una mejor conclusión de la jugada.
Bolivia no tuvo más. Con mucho menos, México le llegó tres veces y embocó una. La falta de gol continúa siendo el talón de Aquiles de la Verde.
BD/