“El actual cuerpo técnico me dio a elegir (…) Yo no podía decirle no a mi país. Yo hice saber al club que primero va a estar mi país ante cualquier situación”, contó el nuevo delantero de The Strongest.
Brújula Digital, Premium|7|1|26|
Carmelo Algarañaz contó que el actual cuerpo técnico del griego Kalamata FC lo mandó a la “congeladora” por haber venido a la selección boliviana. El nuevo delantero de The Strongest dijo que, en su momento, le dieron a elegir entre quedarse en su club o atender el llamado de su país.
“En el club pasé malos momentos con el actual cuerpo técnico. En su momento, cuando este cuerpo técnico asume, me dio a elegir entre quedarme o venir a representar a la selección. Yo no podía decirle no a mi país”, declaró Algarañaz este miércoles en Tigo Sports Noticias.
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Algarañaz era pieza segura en las convocatorias de Óscar Villegas en las eliminatorias para el Mundial 2026. Estuvo casi siempre. Solo en algunos amistosos posteriores ya no fue tomado en cuenta, consecuencia de que en su club había sido “borrado”.
“Me dijeron que iba a haber consecuencias. Me encontré con una negación de parte del cuerpo técnico, entonces me mandaron a la congeladora. Pero yo hice saber al club que primero va a estar mi país ante cualquier situación”.
El delantero dijo que va a trabajar en The Strongest para tener la chance de ser convocado a la Verde, que en marzo afrontará el repechaje de clasificación al Mundial 2026.
“Uno de los motivos, te diría el motivo principal (de haber aceptado jugar en el Tigre), es conseguir minutos” para tener chance de volver a la Verde.
“En Kalamata no tenía la confianza del entrenador, entonces, eso me llevó a tomar la decisión y hablar con el club para salir. Incluso hablé para rescindir, pero el presidente me negó esa opción porque él sigue confiando en mi persona”, de manera que solo fue cedido a préstamo.
“El único problema era el cuerpo técnico, en cambio, el presidente me transmitió que él quiere que yo siga teniendo participación en Kalamata, así que me da a préstamo con la opción de ampliar mi contrato en Grecia si el equipo asciende a Primera”.
Algarañaz admitió que necesita jugar, “sumar minutos para llegar a lo que es el repechaje si tengo la posibilidad de participar y, de ser así, voy a dar siempre el máximo de mi persona”.
El hecho de no haber sido convocado últimamente es una decisión del cuerpo técnico de la selección que la respeta: “al profe Óscar (Villegas) siempre le dije que respetaba cualquier decisión que él tome. En esa última convocatoria para los amistosos en Japón y Corea hice todos los trámites, había llegado la convocatoria al club, pero cuando salió la lista yo no estaba incluido; sin embargo, nunca dije nada ni pedí explicaciones porque entiendo que estaban cuidándome. Mi persona nunca va a reclamar, simplemente me toca respetar lo que decida cualquier entrenador. A mí solo me toca entrenar, demostrar, generar una confianza y así entrar a la cancha”.
Por último, se refirió a las duras críticas en su contra desde las redes sociales. “Es complicado cuando comienzas en esta carrera, pero yo aprendí a poner de lado esa crítica, hoy por hoy no me afecta, no le doy la importancia necesaria. A mí lo que me importa es demostrarme a mí mismo que tengo la capacidad y la confianza de hacer las cosas. Soy muy resistido por el hincha, pero no le tengo rencor, por el contrario, la crítica me motiva”, finalizó.
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